El ataque ocurrió cerca del puente internacional Francisco de Paula Santander, en la frontera con Venezuela. Las autoridades investigan la participación de alias “David”, señalado como presunto integrante del ELN.
Un atentado con explosivos registrado en el sector de El Escobal, en Cúcuta, encendió las alarmas de seguridad en la frontera entre Colombia y Venezuela. La detonación de una maleta bomba, cerca de las instalaciones de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y de un puesto policial, dejó siete personas heridas: cuatro policías y tres civiles, según reportes conocidos por medios de comunicación.
La explosión se produjo durante la mañana del hoy martes 27 de octubre, en inmediaciones del puente internacional Francisco de Paula Santander, corredor estratégico que comunica a Cúcuta con el municipio venezolano de Ureña.
Alias “David”, bajo la lupa de las autoridades
Las investigaciones apuntan hacia alias “David”, señalado por las autoridades como presunto integrante del Ejército de Liberación Nacional (ELN). De acuerdo con información divulgada por Caracol Radio y otros medios, el sospechoso estaría relacionado con la instalación del artefacto explosivo.
Las cámaras de seguridad del sector serían una de las principales herramientas para reconstruir los movimientos de la persona que habría abandonado la maleta antes de la detonación.
Sin embargo, la responsabilidad material e intelectual del ataque deberá establecerse mediante las investigaciones correspondientes. Hasta el momento, la información publicada señala que las autoridades continúan buscando al sospechoso.
Recompensa para esclarecer el atentado
Las autoridades anunciaron una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables del atentado.
Los organismos de seguridad adelantan labores de inteligencia e investigación para determinar cómo fue instalado el explosivo, quiénes participaron en la acción y si existieron órdenes de una estructura criminal.
Preocupación por la seguridad en la frontera
El ataque vuelve a poner sobre la mesa la situación de orden público en Norte de Santander, una región afectada por la presencia de grupos armados ilegales y organizaciones criminales que disputan corredores estratégicos y economías ilícitas.
La explosión también provocó afectaciones en la movilidad fronteriza mientras se adelantaban las verificaciones de seguridad.
El atentado se produjo después del asesinato de Miguel Castellanos, ocurrido el lunes 26 de octubre en Cúcuta. Aunque ambos hechos aumentan la preocupación ciudadana, hasta ahora no se ha establecido públicamente una conexión entre los dos episodios.
Las autoridades deberán esclarecer los hechos, determinar la identidad de los responsables y establecer si existen vínculos con otros ataques recientes en la región.