El gremio médico cuestiona las presuntas fallas administrativas que habrían impedido el traslado oportuno de la menor a un centro especializado con tecnología ECMO. También pide acciones urgentes del Gobierno y de los organismos de control.
La muerte de Valeria Alejandra Bolaños Obando, una niña de apenas tres años que falleció en Neiva mientras esperaba un traslado médico especializado, generó un nuevo pronunciamiento de la Federación Médica Colombiana (FMC), que manifestó su respaldo al comunicado emitido por el Colegio Médico del Huila y pidió esclarecer las posibles responsabilidades en el caso.
De acuerdo con información publicada por medios regionales y nacionales, la menor permanecía hospitalizada en el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo de Neiva, donde recibía atención por una neumonía severa y presentaba, además, una cardiopatía congénita. Ante la complejidad de su condición, se habría requerido su remisión a una institución con capacidad para brindarle soporte mediante tecnología ECMO.
Esta tecnología, conocida como oxigenación por membrana extracorpórea, permite proporcionar soporte temporal a la circulación y oxigenación de la sangre en determinados pacientes en estado crítico.
Una remisión que no se concretó
Según la denuncia de sus familiares, la EPS Asmet Salud no habría gestionado oportunamente el traslado requerido. La familia aseguró que acudió a diferentes instancias para conseguir la atención especializada y que incluso promovió una acción de tutela con medida provisional, además de un incidente de desacato, sin que el traslado se materializara antes del fallecimiento de la niña.
La menor murió el 22 de octubre de 2026. Su caso ha despertado interrogantes sobre los tiempos de respuesta de la entidad aseguradora, las gestiones realizadas para garantizar la remisión y la atención de pacientes pediátricos que necesitan procedimientos de alta complejidad.
La determinación de eventuales responsabilidades médicas, administrativas o judiciales corresponde a las autoridades competentes, que deberán esclarecer las circunstancias de lo ocurrido.
La Federación Médica pide intervención de las autoridades
En su pronunciamiento del 26 de octubre, la Federación Médica Colombiana expresó su solidaridad con la familia y su respaldo a las exigencias del Colegio Médico del Huila. La organización cuestionó las barreras administrativas que, según su denuncia, habrían obstaculizado el acceso de la menor al tratamiento especializado.
La FMC solicitó al Gobierno Nacional, al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud adoptar medidas inmediatas frente a lo ocurrido. Asimismo, pidió que se investigue la actuación de los responsables y que, si se comprueban irregularidades, se impongan las sanciones correspondientes.
El gremio también reclamó al Gobierno y al Congreso avanzar en una reforma estructural del sistema de salud que, según su postura, permita eliminar la intermediación financiera y garantizar que las decisiones administrativas no se interpongan en el acceso oportuno a los servicios médicos.
Un caso que exige respuestas
La muerte de Valeria vuelve a poner en el centro del debate las dificultades que enfrentan los pacientes y sus familias cuando necesitan traslados urgentes a instituciones de mayor complejidad.
Más allá de la controversia sobre el funcionamiento del sistema de salud, la prioridad es esclarecer qué ocurrió, establecer si se cumplieron las órdenes judiciales y determinar por qué no se concretó a tiempo la remisión solicitada.