El exfuncionario fue atacado a tiros en el sector de El Pórtico, sobre el Anillo Vial Occidental de Cúcuta. Las autoridades deberán esclarecer quiénes están detrás del crimen y cuáles fueron los móviles del ataque.
Cúcuta, Norte de Santander. Un nuevo hecho de violencia sacude a la capital nortesantandereana. Miguel Castellanos, exsecretario de Gobierno de Cúcuta y quien contemplaba participar en la contienda electoral por la Alcaldía en 2027, fue asesinado el lunes 26 de octubre, según reportes de medios de comunicación.
De acuerdo con la información publicada inicialmente, el ataque ocurrió en una estación de servicio ubicada en el sector de El Pórtico, sobre el Anillo Vial Occidental. El crimen habría sido perpetrado por un sicario, que disparó contra el exfuncionario.
Las circunstancias exactas del homicidio, así como la identidad de los responsables y las razones que habrían motivado el ataque, son aspectos que deben establecerse mediante la investigación judicial.
Un exfuncionario con trayectoria en la administración pública
Miguel Castellanos estuvo al frente de la Secretaría de Gobierno de Cúcuta durante más de dos años. En ese cargo participó en iniciativas relacionadas con la seguridad ciudadana, la recuperación de espacios públicos y la atención de diferentes problemáticas sociales de la capital de Norte de Santander.
En enero de 2026 presentó su renuncia al cargo. En ese momento, su salida fue relacionada con su intención de acompañar el proyecto político de su hermano, Jairo Castellanos, quien buscaba continuar en el Congreso de la República.
Tras su paso por la administración municipal, Miguel Castellanos era mencionado como una figura con aspiraciones políticas para las elecciones territoriales de 2027.
El crimen genera interrogantes sobre la seguridad en Cúcuta
El asesinato vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la violencia contra personas vinculadas a la actividad pública y política en Colombia.
Uno de los aspectos que deberá esclarecerse es si Castellanos había recibido amenazas previas, si existían alertas de seguridad y si el ataque estuvo relacionado con su trayectoria administrativa o con sus aspiraciones políticas.
Sin embargo, hasta que las autoridades entreguen información concluyente, no es posible atribuir el homicidio a una organización criminal ni establecer una relación directa entre el crimen y su actividad política.
La investigación deberá reconstruir los momentos previos al ataque, identificar a los autores materiales y determinar si hubo otras personas involucradas en la planeación o ejecución del homicidio.
Por ahora, el esclarecimiento del crimen y la identificación de los responsables constituyen las principales prioridades. También será importante conocer las hipótesis oficiales y las medidas que se adopten para avanzar en la investigación.