El presidente Gustavo Petro se pronunció este miércoles sobre la decisión que prepara la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) frente al futuro de las Autopistas del Café, uno de los corredores viales más importantes del país.
A través de su cuenta en X, el mandatario aseguró que “se acaban los peajes en la zona cafetera”, dejando clara la intención del Gobierno de desmontar progresivamente el modelo de concesiones privadas financiadas mediante cobros a los usuarios.
El anuncio se conoce luego de que trascendiera que la ANI estudia rechazar el megaproyecto “Conexión Centro”, iniciativa privada que buscaba reemplazar la actual concesión de las Autopistas del Café bajo un esquema de Quinta Generación (5G).
La propuesta contemplaba nuevas inversiones viales en el Eje Cafetero, pero también mantenía el sistema de peajes que durante años ha generado inconformidad entre transportadores, comerciantes y habitantes de Caldas, Risaralda y Quindío.
Protestas aceleraron la discusión
Durante los últimos días, comunidades del Eje Cafetero realizaron protestas y bloqueos en varios peajes, especialmente en Tarapacá I y Tarapacá II, exigiendo la reducción de tarifas y el fin de algunos cobros considerados excesivos.
Ante la presión ciudadana, la ANI abrió mesas de concertación y comenzó a estudiar tarifas diferenciales para residentes de la región mientras se define el futuro contractual de la vía.
La actual concesión de las Autopistas del Café vence en febrero de 2027, y el Gobierno analiza distintas alternativas para evitar una nueva concesión privada. Entre las opciones se encuentra comprar anticipadamente el tiempo restante del contrato o asumir temporalmente el costo de los peajes con recursos públicos.
Petro insiste en cambiar el modelo
El presidente Gustavo Petro reiteró que Colombia debe abandonar el modelo de infraestructura basado en peajes y concesiones financieras.
“No es racional económicamente tachonar las carreteras de Colombia con peajes para hacer un negocio financiero”, expresó el mandatario.
El jefe de Estado ha defendido que las obras públicas financiadas directamente por el Estado serían más económicas y permitirían reducir la carga económica sobre millones de conductores y transportadores.
La postura del Gobierno también se conecta con anuncios previos sobre la eliminación de varios peajes en la región Caribe, especialmente en corredores entre Barranquilla y Cartagena.
Debate económico y fiscal
Aunque sectores ciudadanos han celebrado la posibilidad de reducir o eliminar peajes, expertos en infraestructura advierten que desmontar el actual sistema concesionado implicaría enormes retos financieros para el país.
Actualmente, buena parte del mantenimiento y ampliación de la red vial depende de los recursos recaudados en peajes. Analistas consideran que trasladar esos costos al presupuesto nacional podría aumentar la presión fiscal en medio del complejo panorama económico.
Colombia cuenta con cerca de 180 peajes, uno de los sistemas de cobro vial más extensos de América Latina, situación que el Gobierno Petro ha utilizado como argumento para impulsar una transformación del modelo de infraestructura.
La decisión definitiva sobre el futuro de las Autopistas del Café será tomada por la ANI en las próximas semanas, mientras crece el debate político y económico sobre el futuro de los peajes en Colombia.