El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, concluyó este jueves en Lima su gira por Sudamérica con una agenda centrada en seguridad, narcotráfico, crimen organizado transnacional, defensa y cooperación bilateral. Durante su encuentro con la presidenta Keiko Fujimori, Perú confirmó su incorporación al denominado “Escudo de las Américas”, una coalición impulsada por Washington para enfrentar a las organizaciones criminales que operan en la región.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, fue recibido este jueves por la presidenta peruana, Keiko Fujimori, en el Palacio de Gobierno de Lima, en el marco de una visita oficial que busca profundizar la relación estratégica entre Perú y Estados Unidos.
Uno de los principales temas de la agenda fue el fortalecimiento de la cooperación en seguridad y la lucha contra el crimen organizado transnacional, además del intercambio de inteligencia, defensa, comercio, inversiones y cooperación frente a eventuales emergencias relacionadas con el fenómeno de El Niño.
Perú se incorpora al “Escudo de las Américas”
El anuncio central de la visita fue la confirmación de que Perú se incorporará al Escudo de las Américas, iniciativa promovida por el Gobierno de Donald Trump para coordinar esfuerzos entre países del continente contra el narcotráfico y las estructuras criminales transnacionales.
Fujimori aseguró que la participación peruana permitirá reforzar la cooperación internacional para enfrentar la inseguridad y las organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras.
“Nosotros, que hemos tenido que enfrentar el terrorismo, sabemos la necesidad de unir esfuerzos con otros países”, afirmó la mandataria, según informó EFE.
Rubio, por su parte, defendió una estrategia de cooperación entre los países de la región y aseguró que Washington busca trabajar conjuntamente con sus aliados para combatir las organizaciones criminales.
La iniciativa contempla una mayor coordinación en materia de inteligencia y operaciones contra las redes dedicadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas.
Seguridad, narcotráfico y defensa
La visita ocurre en un momento en que Perú enfrenta un escenario complejo de seguridad y un incremento de la preocupación por el crimen organizado.
Por ello, la cooperación con Estados Unidos adquiere especial importancia para Lima. La agenda bilateral contempla fortalecer las capacidades de las instituciones encargadas de combatir a las organizaciones criminales mediante cooperación logística, tecnológica y de inteligencia.
Además, Estados Unidos ya había elevado el nivel de su relación de defensa con Perú al designarlo como aliado principal extra-OTAN, mientras Washington también ha avanzado en una posible inversión de hasta 1.500 millones de dólares relacionada con infraestructura naval en el país.
Rubio también afirmó durante su visita que Estados Unidos no pretende realizar acciones militares unilaterales contra organizaciones narcotraficantes en América Latina sin el consentimiento de sus socios regionales, en un contexto marcado por las operaciones estadounidenses contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
Estados Unidos también mira hacia China
Aunque la seguridad fue el eje principal de la visita, existe otro componente estratégico: la creciente presencia de China en Perú y en América Latina.
Washington observa con atención la expansión de las inversiones chinas en sectores estratégicos peruanos, especialmente infraestructura, minería y comercio. Uno de los puntos de mayor interés es el megapuerto de Chancay, cuya operación está vinculada a la empresa china COSCO Shipping.
Rubio ha planteado que Estados Unidos quiere ofrecer a los países latinoamericanos alternativas de inversión y cooperación frente a la creciente influencia económica de China.
La propia embajada china en Lima reaccionó al acercamiento entre Lima y Washington y sostuvo que el hemisferio occidental no debe ser considerado el “patio trasero” de ninguna potencia.
Una nueva etapa en la relación Lima-Washington
La visita de Rubio representa una señal del renovado interés de Washington por América Latina y, particularmente, por los gobiernos que están dispuestos a fortalecer la cooperación en seguridad y lucha contra el narcotráfico.
Perú se suma así a una estrategia regional que también involucra a otros países latinoamericanos y que busca compartir información, coordinar esfuerzos judiciales y policiales y enfrentar de manera conjunta a las estructuras criminales que operan en varios países.
Para el Gobierno de Keiko Fujimori, el desafío será aprovechar la cooperación estadounidense sin perder autonomía en sus decisiones de política exterior.
La presidenta peruana insistió en que la participación en el “Escudo de las Américas” no compromete la soberanía del país y recordó que cualquier ingreso de tropas extranjeras requiere autorización conforme al ordenamiento constitucional peruano.
La visita de Marco Rubio deja así un mensaje claro: Washington quiere recuperar protagonismo en América Latina y convertir la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en uno de los principales pilares de su relación con los gobiernos de la región.