Cuando Gustavo Petro llegó a la Presidencia en agosto de 2022, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada —conocidas durante años como Los Pachenca— ya tenían una historia criminal construida alrededor del control territorial, el narcotráfico, la extorsión y los homicidios selectivos en sectores de la Sierra Nevada de Santa Marta y el Caribe.
No se trataba de una organización que hubiera aparecido con el gobierno Petro. Su origen se remonta a las estructuras que quedaron después de la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia y, particularmente, a las redes asociadas al antiguo Bloque Resistencia Tayrona de Hernán Giraldo Serna, alias ‘El Patrón’.
Después de la caída de diferentes jefes, la estructura fue cambiando de mando y de nombre. En 2019, tras la muerte de Jesús María Aguirre Gallego, alias ‘Chucho Mercancía’, y la caída de otros integrantes de la organización, asumió protagonismo alias ‘80’. Posteriormente, entre los sucesores aparecieron los hermanos Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’, y Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias ‘Muñeca’.
Fue precisamente en ese período cuando la organización comenzó a consolidar la denominación de Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, aunque el nombre de Los Pachenca continuó siendo utilizado por las autoridades y los medios.
2022: Petro llega y los Pachenca buscan entrar a la Paz Total
En septiembre de 2022, apenas iniciado el gobierno Petro, las ACSN hicieron pública su intención de acogerse a la propuesta de Paz Total e incluso anunciaron un cese unilateral de hostilidades.
Para entonces, el tamaño real de la organización ya era objeto de controversia.
La inteligencia militar estimaba aproximadamente 250 integrantes. La Oficina del Alto Comisionado para la Paz calculaba alrededor de 800, mientras que la propia organización aseguraba contar con 1.100 hombres.
La diferencia no es menor. Revela la dificultad que tenía el Estado para establecer con precisión la dimensión de una estructura que mantenía un fuerte control territorial y una organización interna hermética.
En octubre de ese mismo año, representantes de las ACSN plantearon al Gobierno su interés en participar en una negociación y hablaron de una propuesta que incluso contemplaba participación política, social y comunitaria.
En ese escenario apareció nuevamente un nombre que llevaba décadas ligado a la historia paramilitar de la Sierra Nevada: Hernán Giraldo Serna.
Giraldo había sido jefe del Bloque Resistencia Tayrona. Después de su desmovilización fue extraditado a Estados Unidos en 2008 y regresó a Colombia en 2021, tras cumplir una condena. Las ACSN lo consideraban una figura con influencia histórica dentro de la estructura.
2022-2023: aparece ‘Pinocho’ en la mesa

Uno de los nombres más polémicos de la negociación fue Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’.
Castillo había pertenecido al antiguo Bloque Resistencia Tayrona y fue extraditado a Estados Unidos en 2008, donde cumplió una condena por narcotráfico. Después regresó a Colombia y construyó una imagen pública como líder social en la zona de Guachaca.
Pero las autoridades colombianas continuaban relacionándolo con Los Pachenca.
En enero de 2022, antes de que comenzara formalmente la negociación con el gobierno Petro, ‘Pinocho’ fue capturado en España, concretamente en Madrid/Brunete. El entonces presidente Iván Duque lo presentó como uno de los cabecillas de Los Pachenca y señaló que era requerido por concierto para delinquir y homicidio agravado.
Posteriormente fue extraditado a Colombia en 2023. En junio de ese año recuperó la libertad por decisión judicial.
Y aquí aparece uno de los episodios más controvertidos de toda esta historia.
En enero de 2023, mediante la Resolución 002, el gobierno Petro reconoció a ocho integrantes de las ACSN como representantes para la fase exploratoria de un eventual proceso de paz. Entre ellos estaba Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’.
También fueron incluidos su hermano ‘Muñeca’, alias ‘Cholo’, ‘5-5’, ‘Flash’, ‘Camilo’, ‘Eduar’ y ‘Santiago’.
La Fiscalía, sin embargo, se negó en junio de 2023 a suspender las órdenes de captura de los representantes de las ACSN, argumentando que no existía fundamento jurídico para negociar acuerdos de paz con estructuras de crimen organizado que no tuvieran carácter político y señalando que su vía debía ser el sometimiento a la justicia.
2023: el primer cese
El 31 de diciembre de 2022, el Gobierno había decretado un cese bilateral temporal con las ACSN desde el 1 de enero hasta el 30 de junio de 2023.
Durante ese período se suspendieron las operaciones ofensivas contra los integrantes de la organización incluidos en el proceso.
Al terminar el plazo, las ACSN manifestaron su interés en prolongar el cese, pero no hubo una renovación inmediata.
El proceso entró entonces en una etapa de incertidumbre.
La mesa que se anunciaba como camino hacia el sometimiento y eventual desmovilización no consiguió avanzar al ritmo esperado.
2024: Petro vuelve a abrir la puerta
En enero de 2024 se intentó avanzar hacia la instalación de una mesa formal. Las ACSN participaron en la convocatoria, pero los delegados de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz no asistieron y el encuentro no pudo avanzar.
Meses después, el Gobierno volvió a abrir oficialmente la puerta.
El 1 de agosto de 2024, mediante la Resolución 300, Petro autorizó la instalación de un Espacio de Conversación Sociojurídico con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
En septiembre fueron reconocidos como representantes, entre otros, ‘Pinocho’, ‘Cholo’, ‘York’ y ‘Pataliso’. Posteriormente, en octubre, fueron reconocidos también ‘Muñeca’, ‘5-5’ y otros integrantes.
En ese momento se produjo otro hecho de enorme trascendencia: varios de los integrantes reconocidos quedaron en libertad dentro del marco de las decisiones relacionadas con el proceso.
Noviembre de 2024: Hernán Giraldo, gestor de paz
El 8 de noviembre de 2024, mediante la Resolución 453, el Gobierno Gustavo Petro designó como gestores de paz a varios antiguos integrantes de las AUC, entre ellos Hernán Giraldo Serna, ‘El Patrón’ de la Sierra Nevada.
La resolución estableció que esos gestores contribuirían con su experiencia a actividades de construcción de paz, garantías de no repetición y acercamientos con actores armados ilegales. También aclaró que esa designación no modificaba su situación jurídica ni implicaba beneficios judiciales.
La decisión fue especialmente sensible porque Giraldo no era un personaje secundario en la historia de la región: había sido el máximo jefe del Bloque Resistencia Tayrona y es considerado uno de los principales antecedentes históricos de la estructura que posteriormente se conocería como Los Pachenca y las ACSN.
El problema de fondo
Mientras el Gobierno hablaba de sometimiento, diálogo y desmovilización, las ACSN continuaban conservando presencia territorial.
El análisis de UNODC señala que la organización mantenía influencia en sectores de la Sierra Nevada y zonas aledañas y que sus principales fuentes de financiación eran el narcotráfico y la extorsión.
También documentó control territorial, restricciones a la movilidad, amenazas, homicidios selectivos, desplazamientos y otras formas de presión sobre las comunidades.
El problema, por tanto, no era solamente quién se sentaba en una mesa.
Era que detrás de los representantes existía una estructura armada que conservaba capacidad para controlar territorios y participar en economías ilegales.
2025: el diálogo entra en crisis
En abril de 2025, una operación militar contra las ACSN terminó con la muerte de tres integrantes de la organización.
Después de ese operativo, las ACSN suspendieron los diálogos con el Gobierno.
El proceso que durante años había sido presentado como una vía hacia el sometimiento y la desmovilización quedó nuevamente paralizado.
Hubo posteriormente nuevos intentos de acercamiento y gestos de cese, pero nunca llegó la desmovilización colectiva que había sido planteada como horizonte del proceso.
‘Bendito Menor’ y el final de la historia
Mientras ‘Pinocho’ representaba una de las caras históricas de la organización, posteriormente adquirió mayor protagonismo Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, señalado como comandante de la subestructura Javier Cáceres.
El recorrido de la organización terminó mostrando una paradoja.
Los gobiernos hablaban de negociación y sometimiento mientras los cabecillas continuaban apareciendo en los informes de inteligencia y en las investigaciones judiciales.
La estructura no desapareció. Y no abandonó su capacidad territorial.
16 meses de inteligencia para cercar a Bendito Menor
Durante la gestión de Pedro Arnulfo Sánchez al frente del Ministerio de Defensa hasta el 7 de agosto que asumió el nuevo gobierno, la estrategia frente a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada tomó un rumbo progresivamente más ofensivo que la implementada por Iván Velásquez. Sánchez mostró más dureza y ordenó a sus fuerzas militares operar con contundencia, aunque muchas veces era contrarias a lo que negociaba el expresidente Gustavo Petro.
Uno de los golpes más importantes fue la operación ‘Fortaleza del Caribe’, desarrollada en abril de este mismo año en zona rural de Uribia, donde fueron neutralizados nueve integrantes de las ACSN, señalados por las autoridades como miembros del anillo de seguridad y logística de alias ‘Bendito Menor’.
La operación fue resultado de 16 meses de labores de inteligencia y permitió avanzar en el cerco contra el principal cabecilla de la organización.
A esa ofensiva se sumaron capturas, incautaciones de material de guerra y operaciones contra las redes logísticas y financieras de la estructura.
En agosto, la Policía y el Ejército reportaron además la desarticulación de una red logística y urbana de las ACSN y la incautación de más de mil cartuchos, proveedores y equipos de comunicaciones.
El balance terminó teniendo un resultado decisivo: la inteligencia acumulada durante meses permitió ubicar a ‘Bendito Menor’ en Riohacha y, el 4 de septiembre, la Policía lo neutralizó junto con tres integrantes de su círculo de mando, afectando directamente los componentes de mando, finanzas y logística de la subestructura Javier Cáceres.
Ahora el camino para dar con el paradero de alias Pinocho se podría decir que es más facil. Según fuentes cercana a la inteligencia militar, la hora de su captura se torna más cerca.
Por lo pronto el presidente Abelardo de La Espriella no da tregua y la ofensiva contra los grupos criminales continúa.