Mientras avanza la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo, la asistencia humanitaria continúa siendo fundamental para atender las necesidades de las comunidades.
A más de dos meses del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente colombiano, el pasado 10 de agosto, la recuperación de las comunidades afectadas sigue siendo un desafío. Mientras las entidades gubernamentales avanzan en los procesos de reconstrucción y recuperación de viviendas, el Ejército Nacional también ha contribuido a la atención de las familias damnificadas mediante el despliegue de sus capacidades logísticas y humanitarias.
Como parte de estas acciones, la Brigada de Apoyo Logístico N.° 1 desarrolló una jornada de asistencia humanitaria que permitió beneficiar a 350 familias del sector Horizonte Bajo, en Quibdó, con elementos de primera necesidad destinados a aliviar algunas de las dificultades que enfrentan después de la emergencia.
Las ayudas humanitarias fueron trasladadas desde Bogotá, con el apoyo de Satena, y entregadas puerta a puerta a las familias beneficiarias. Esta operación fue posible gracias al trabajo articulado del Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate N.° 15 Sargento José William Copete Copete, los profesionales oficiales de reserva del COAMI BRLOG1 y la Fundación Houding, encargada de aportar las donaciones, junto con el personal militar que participó en su organización y distribución.
La jornada contó con la participación de soldados que prestan su servicio militar, quienes contribuyeron directamente a las labores humanitarias. Para ellos, esta experiencia representó una oportunidad de acercamiento a las comunidades y de servicio a la población afectada.
«Me siento muy contenta y orgullosa de mi Ejército Nacional por no olvidarse de las familias vulnerables de mi amado Chocó. Como soldado, me siento feliz de poder participar en la entrega de estas ayudas», expresó la soldado Valdés, quien participó en la actividad.
Además de la asistencia humanitaria, se desarrollaron actividades recreativas y se entregaron refrigerios a niños del sector, generando espacios de integración con las familias que continúan afrontando las consecuencias del desastre.
La recuperación de las comunidades afectadas por un terremoto no termina con la atención inicial de la emergencia. Mientras avanzan los procesos de evaluación de daños, reconstrucción de viviendas y restablecimiento de las condiciones de vida, el apoyo humanitario constituye un componente complementario para atender necesidades básicas de la población.
En este escenario, el Ejército Nacional continúa poniendo sus capacidades al servicio de los colombianos, mediante acciones de apoyo humanitario y cooperación con organizaciones civiles que contribuyen a la atención de las comunidades afectadas por desastres naturales, en cumplimiento de su misión constitucional.