Quibdó, Chocó. Desde la capital chocoana, el vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, lideraron un Puesto de Mando Unificado (PMU) junto a las autoridades departamentales y municipales para evaluar la situación provocada por el terremoto y definir nuevas acciones para atender a las familias afectadas.
Durante la jornada, el Gobierno Nacional informó que la fase de búsqueda y rescate fue superada y que, de acuerdo con las verificaciones realizadas por los organismos de emergencia, no hay personas desaparecidas ni personas sepultadas bajo los escombros.
La confirmación permite concentrar ahora los esfuerzos en la atención de las familias damnificadas, la recuperación de las zonas afectadas y la evaluación de las condiciones de seguridad de viviendas, colegios, hospitales, edificios públicos y demás infraestructura.
Ayuda humanitaria para los damnificados
Entre las primeras medidas anunciadas está el fortalecimiento de los albergues temporales. El Gobierno Nacional anunció la entrega de 300 carpas, además de frazadas y alimentos, con el propósito de mejorar las condiciones de las familias que debieron abandonar sus viviendas o que permanecen en lugares considerados de riesgo.
La prioridad, según lo informado durante el PMU, es garantizar que las personas afectadas cuenten con condiciones básicas mientras avanzan las evaluaciones técnicas y se determina quiénes podrán regresar a sus viviendas y cuáles estructuras deberán permanecer evacuadas.
La atención humanitaria también contempla la articulación entre las autoridades nacionales, departamentales y municipales para identificar las necesidades más urgentes en cada territorio.
Hospitales, una prioridad
Otro de los frentes de trabajo será el sistema de salud.
El Gobierno anunció apoyo para garantizar la operación de los hospitales y reforzar la capacidad de atención, especialmente en las zonas que pudieron resultar afectadas por el movimiento telúrico.
La continuidad de los servicios médicos resulta fundamental durante esta etapa, tanto para atender a las personas lesionadas como para responder a posibles emergencias derivadas de daños estructurales, interrupciones en servicios públicos o desplazamiento temporal de familias.
Más ingenieros para revisar las estructuras
Uno de los puntos centrales de la nueva fase de atención será determinar qué edificaciones son habitables y cuáles representan un riesgo para la población.
Para ello se anunció el desplazamiento de más ingenieros estructuralistas que se encargarán de evaluar colegios, edificios públicos, hospitales y otras infraestructuras que hayan sufrido daños.
Estas inspecciones serán determinantes para evitar que las familias regresen a inmuebles que puedan presentar problemas estructurales y para establecer cuáles edificaciones requieren reparaciones, reforzamiento o, eventualmente, intervenciones mayores.
La revisión también permitirá establecer un diagnóstico más preciso sobre el impacto del terremoto en la infraestructura pública del departamento.
Gobierno anuncia presencia en los municipios
El Gobierno Nacional aseguró que la respuesta no se concentrará únicamente en Quibdó.
El vicepresidente José Manuel Restrepo y el ministro del Interior, Rodrigo Lara, anunciaron un recorrido por varios municipios del departamento del Chocó, con el propósito de conocer directamente la situación de las comunidades afectadas y verificar las condiciones de infraestructura y atención humanitaria.
La presencia en territorio busca además fortalecer la coordinación con alcaldes, autoridades departamentales, organismos de socorro y comunidades, de manera que las decisiones puedan responder a las necesidades específicas de cada municipio.
De la emergencia a la recuperación
Con la confirmación de que no existen personas desaparecidas o sepultadas, la respuesta institucional comienza a concentrarse en una segunda etapa: atender a los damnificados, garantizar los servicios esenciales, evaluar los daños y comenzar la recuperación.
El reto ahora será mantener la coordinación entre las diferentes entidades y acelerar la llegada de ayudas a las comunidades que más las necesitan.
La emergencia también deja sobre la mesa la necesidad de conocer con precisión el estado de las edificaciones afectadas y determinar si cumplen con las condiciones de seguridad necesarias para ser ocupadas nuevamente.
Desde Quibdó, el Gobierno reiteró que la atención se mantendrá en las regiones afectadas y que las autoridades nacionales trabajarán de manera articulada con las instituciones locales para responder a la emergencia y acompañar a las familias durante el proceso de recuperación.
El recorrido por los municipios del Chocó permitirá ampliar el diagnóstico y conocer de primera mano las necesidades que persisten después del terremoto.