El reconocido periodista, presentador y director de noticias falleció este domingo 6 de septiembre en Medellín, a los 75 años. Su voz y su particular manera de contar las noticias marcaron una época en la televisión colombiana.
El periodismo colombiano está de luto. Este domingo 6 de septiembre murió en Medellín Juan Guillermo Ríos, uno de los comunicadores más recordados e influyentes de la televisión y la radio colombiana durante las décadas de los años 70, 80 y 90.
Su muerte fue confirmada por su hijo, el también periodista Andrés Ríos. El comunicador había atravesado en los últimos años diferentes dificultades de salud y falleció rodeado de sus seres queridos.
Nacido en Medellín en 1951 y cuarto de once hermanos, Ríos construyó una carrera de más de cinco décadas. Comenzó en Caracol Radio en 1970 y con el paso de los años se convirtió en una de las voces más reconocidas de los medios de comunicación del país.
El hombre que cambió la manera de presentar las noticias
Pero fue en la televisión donde Juan Guillermo Ríos alcanzó la categoría de fenómeno nacional.
Al frente del histórico Noticiero de las 7, durante los años 80, rompió con el estilo rígido que predominaba entonces en los informativos. Ríos no se limitaba a leer un libreto: miraba a la cámara, expresaba emociones, hacía énfasis y convirtió al presentador en una figura con personalidad propia.
Su estilo fue inicialmente criticado por algunos sectores, pero terminó conquistando a millones de colombianos.
El informativo llegó a registrar más del 70 % de la audiencia televisiva, una cifra extraordinaria para una época en la que la televisión colombiana apenas contaba con unos pocos canales.
Ríos convirtió las noticias en un espectáculo informativo sin abandonar los grandes problemas del país. Hablaba de violencia, pobreza, desigualdad y política, pero también imprimía a sus emisiones un estilo personal que terminó convirtiéndolo en una celebridad.
Su despedida se convirtió en una marca registrada:
“Paz, amor y buen genio”.
Una frase que durante años acompañó el cierre de sus emisiones y que, después de su muerte, adquiere un significado especial.
Un periodista en medio de la historia
La vida profesional de Juan Guillermo Ríos estuvo atravesada por algunos de los episodios más complejos de la historia reciente de Colombia.
En 1982 fue secuestrado por integrantes del M-19 y años después estuvo involucrado, como mediador, en contactos relacionados con el proceso de paz entre esa organización guerrillera y el Gobierno de Belisario Betancur.
De acuerdo con el relato publicado por el periodista Daniel Coronell, Ríos llegó incluso a facilitar encuentros entre integrantes del M-19 y enviados del Gobierno en su propio apartamento. Su participación en estos acercamientos generó críticas y también amenazas contra su vida.
Su carrera tampoco estuvo exenta de dificultades profesionales. En 1985 enfrentó un veto publicitario que puso al Noticiero de las 7 en una situación económica complicada y terminó perdiendo buena parte del poder y la influencia que había alcanzado.
Pero el periodista nunca abandonó completamente su pasión por el oficio.
Sobrevivió a la enfermedad y volvió a las noticias
A finales de los años 90, Ríos enfrentó uno de los momentos más difíciles de su vida. Fue sometido a una cirugía para tratar un cáncer de riñón y posteriormente sufrió complicaciones graves que incluyeron una perforación intestinal, peritonitis, fallas sistémicas y varios paros cardíacos.
Llegó a permanecer durante meses en estado de coma y, contra todos los pronósticos, logró recuperarse.
Su historia fue también la de un hombre que volvió una y otra vez al periodismo.
Además de su paso por el Noticiero de las 7, trabajó en Caracol Radio, Caracol Televisión, Revista Semana y Radio Santa Fe, dirigió las emisoras de la Policía Nacional y ejerció como docente universitario y asesor de comunicaciones de diferentes gobiernos y ministros.
En 2022 publicó junto a su hijo Andrés Ríos el libro “Memorias con Paz y Amor y Buen Genio”, en el que recogió buena parte de sus experiencias personales y profesionales.
“Profesión: reportero y periodista”
Quizá una de las mejores maneras de entender cómo quería ser recordado Juan Guillermo Ríos está en una respuesta que dio cuando le preguntaron por su epitafio.
Su respuesta fue:
“Aquí yace Juan Guillermo Ríos, profesión, reportero y periodista”.
Y después agregó su frase característica:
“Paz, amor y buen genio”.
Ese parece ser, finalmente, el mejor resumen de una vida dedicada a contar historias.
Juan Guillermo Ríos fue una figura polémica, admirada y cuestionada. Fue estrella de televisión, reportero, director, entrevistador, mediador y maestro de varias generaciones de periodistas.
Pero, por encima de todo, fue un hombre que entendió el periodismo como una forma de estar cerca de la historia.
Hoy, cuando las nuevas tecnologías han cambiado radicalmente la manera de producir y consumir información, queda el recuerdo de aquel hombre que cada noche se sentaba frente a una cámara y hablaba con millones de colombianos como si estuviera conversando con cada uno de ellos.
Se va una de las grandes figuras del periodismo colombiano.
Queda su voz, queda su estilo y queda aquella despedida que durante años acompañó a millones de hogares:
Paz, amor y buen genio, Juan Guillermo Ríos.