La entidad postuló ante la ADRES más de $1,07 billones para pagar a 1.913 prestadores de servicios de salud. La operación busca aliviar las deudas acumuladas y mejorar la atención de sus 11,3 millones de afiliados. Sin embargo, los recursos todavía deben surtir el proceso de validación antes de ser girados.
La Nueva EPS anunció este viernes un nuevo movimiento para intentar aliviar la crisis financiera que afecta a su red de prestadores. La entidad postuló ante la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) un total de $1.079.792 millones, equivalentes a poco más de $1,07 billones, destinados al pago de clínicas, hospitales, instituciones prestadoras de servicios de salud y gestores farmacéuticos.
De acuerdo con la información entregada por la EPS, los recursos beneficiarían a 1.913 prestadores en todo el país y hacen parte de la estrategia de la nueva administración de la entidad para recuperar el flujo de recursos y estabilizar progresivamente la atención de sus afiliados.
Casi $1 billón para el régimen subsidiado
La mayor parte del dinero corresponde al régimen subsidiado.
Nueva EPS postuló $997.067 millones para 1.555 prestadores, cifra que, según la entidad, representa el 100 % de las cuentas que fueron radicadas por las instituciones del régimen subsidiado.
Adicionalmente, fueron postulados $82.725 millones para 358 prestadores del régimen contributivo.
La operación tiene especial importancia para hospitales públicos, clínicas privadas y gestores farmacéuticos, sectores que durante los últimos meses han advertido sobre las dificultades generadas por la falta de liquidez de las EPS.
El dinero todavía no ha sido desembolsado
Aunque el anuncio habla de más de un billón de pesos para pagar a los prestadores, existe una precisión fundamental: los recursos todavía no han sido girados.
La Nueva EPS presentó la postulación ante la ADRES, pero antes de que el dinero llegue a las instituciones se deben cumplir las respectivas validaciones y procedimientos establecidos para efectuar los giros.
Por esa razón, el anuncio representa un paso dentro del proceso de pago, pero no significa que las clínicas y hospitales ya tengan el dinero disponible en sus cuentas.
¿Por qué es importante el pago?
La falta de recursos de las EPS tiene un efecto directo sobre la capacidad de hospitales, clínicas y proveedores para mantener sus operaciones.
Cuando una institución acumula cuentas por cobrar durante largos periodos, puede enfrentar dificultades para adquirir medicamentos e insumos, pagar nóminas, contratar servicios especializados y mantener determinados tratamientos.
En el caso de Nueva EPS, las dificultades financieras han tenido repercusiones en diferentes regiones del país.
En el Atlántico, por ejemplo, alrededor de 440.000 afiliados han enfrentado dificultades relacionadas con medicamentos, citas con especialistas, autorizaciones y traslados de pacientes críticos. Un reporte conocido en julio señaló además que la deuda de Nueva EPS con las ESE del departamento superaba los $40.000 millones, con corte a 2025.
La deuda de Nueva EPS es mucho mayor
El anuncio de los $1,07 billones debe analizarse dentro de un problema financiero mucho más amplio.
Informes conocidos durante este año han mostrado un deterioro importante de las finanzas de Nueva EPS, con pérdidas y obligaciones acumuladas que superan ampliamente el monto que ahora se pretende postular ante la ADRES.
Por eso, el nuevo giro puede representar un alivio para parte de la red, pero no significa que la crisis financiera de la EPS quede solucionada.
La propia entidad ha venido reportando diferentes giros y postulaciones durante 2026 para tratar de recuperar progresivamente la capacidad financiera de su red.
Un cambio en el manejo de los recursos
El anuncio también se produce en un momento en que el Gobierno Nacional aumentó el porcentaje mínimo del giro directo de recursos de la salud del 80 % al 90 % para determinados casos, entre ellos las EPS sometidas a intervención, vigilancia especial o liquidación.
La medida busca que una mayor proporción de los recursos llegue directamente a IPS y proveedores de tecnologías en salud, con el objetivo de mejorar la liquidez de la red y reducir el riesgo de interrupciones en los servicios.
El reto ahora es que el dinero llegue a la red
El anuncio de Nueva EPS abre una expectativa entre hospitales, clínicas, proveedores y pacientes: que los recursos efectivamente sean desembolsados y permitan normalizar las relaciones financieras con la red.
La entidad aseguró que su propósito es fortalecer la relación con las IPS, mejorar el flujo de recursos y recuperar la confianza de los prestadores.
Sin embargo, el verdadero impacto de la medida dependerá de que el proceso ante la ADRES concluya y los recursos lleguen efectivamente a las instituciones.
Para los 11,3 millones de afiliados de Nueva EPS, el objetivo final no es solamente reducir una deuda contable: es que el dinero se traduzca en citas disponibles, medicamentos entregados, procedimientos autorizados y atención médica oportuna.
El pago de más de un billón de pesos puede convertirse así en un primer paso para aliviar la presión sobre la red, pero la magnitud de las obligaciones acumuladas deja claro que la crisis financiera de Nueva EPS todavía está lejos de quedar resuelta.