Indignación y dolor rodean la muerte de Johan Echeverría, un recluso que, según denuncian sus familiares, habría contraído tuberculosis en la cárcel de Ternera, en Cartagena, y no recibió atención médica oportuna por parte de las autoridades penitenciarias y de salud.
De acuerdo con la familia, el interno presentó durante semanas un grave deterioro físico, dificultades respiratorias y problemas para alimentarse, situación que aseguran fue ignorada hasta que su estado era crítico.
Posteriormente fue trasladado a Barranquilla, donde permaneció bajo atención médica, pero sus allegados afirman que nunca recibieron información clara sobre su evolución clínica.
La denuncia también señala que, pese a la gravedad del cuadro médico, Johan Echeverría habría sido retirado de la clínica y trasladado nuevamente entre centros penitenciarios, primero a la cárcel Modelo de Barranquilla y luego de regreso a Ternera, lo que presuntamente agravó aún más su condición.
Activan protocolos de vigilancia epidemiológica
La Alcaldía Mayor de Cartagena, a través del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), activaron los protocolos de vigilancia epidemiológica en el Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario San Sebastián de Ternera, tras la identificación de varios eventos de interés en salud pública al interior del penal.
Tras confirmarse el fallecimiento del recluso, familiares cuestionan que solo ahora las autoridades distritales habrían activado protocolos epidemiológicos y medidas de control frente al posible brote de tuberculosis dentro del centro penitenciario.

“Ahora sí activan protocolos cuando ya murió una persona. Eso demuestra la incompetencia y el abandono que viven muchos internos”, expresó un allegado de la víctima mostrando su dolor en redes sociales.
La situación ha generado fuertes cuestionamientos sobre las condiciones de salubridad en los centros de reclusión, el manejo de enfermedades contagiosas y la capacidad de respuesta institucional frente a emergencias médicas dentro de las cárceles.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido en repetidas ocasiones sobre el riesgo de propagación de enfermedades como la tuberculosis en establecimientos penitenciarios con hacinamiento, poca ventilación y deficiencias en la atención médica.
Los familiares de Johan Echeverría anunciaron que buscarán acciones legales para esclarecer las circunstancias de su muerte y determinar posibles responsabilidades por presunta negligencia institucional.
Mientras tanto, crecen las voces que exigen investigaciones urgentes sobre el manejo sanitario en la cárcel de Ternera y garantías reales para la atención médica de la población privada de la libertad.