El senador lideró una concentración que se desarrolló de manera pacífica y marcó el comienzo de una nueva etapa de oposición al Gobierno nacional
Mientras en Cali Abelardo de la Espriella asumía oficialmente la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030, en Barranquilla el senador y excandidato presidencial Iván Cepeda encabezó una multitudinaria concentración convocada como una expresión de oposición y desobediencia civil pacífica.
La jornada, programada para coincidir con la ceremonia de posesión presidencial, convirtió a Barranquilla en uno de los principales escenarios políticos de la jornada. Cepeda había anunciado que no asistiría al acto oficial y que no reconocería la legitimidad política del nuevo Gobierno.
Durante su intervención, el dirigente de izquierda llamó a sus seguidores a mantener una resistencia pacífica frente al nuevo Gobierno y aseguró que la oposición vigilará sus decisiones desde el Congreso y mediante la movilización ciudadana.
La convocatoria tuvo especial significado en el Atlántico. En la segunda vuelta presidencial del 21 de junio, Cepeda obtuvo en este departamento más de 732.000 votos, equivalentes al 58,61 % de la votación, según los datos citados durante la jornada.
Una oposición que busca mantenerse movilizada
El acto de Barranquilla no fue un evento aislado. El Pacto Histórico había convocado concentraciones paralelas en Barranquilla, Cali y Bogotá, como respuesta política a la posesión de De la Espriella.
Uno de los principales mensajes de Cepeda fue que la derrota electoral no significaba el final del proyecto político de la izquierda. Por el contrario, planteó una oposición organizada y permanente, con participación ciudadana y control político sobre las decisiones del nuevo Gobierno.
El dirigente también anunció la construcción de un “Gabinete por la Vida”, concebido como una alternativa política desde la oposición.
Una jornada marcada por la polarización
La movilización se produjo en una jornada de alta tensión política. Mientras De la Espriella asumía el poder en Cali, sectores del Pacto Histórico se concentraban en diferentes ciudades del país.
Los reportes conocidos hasta el momento señalan que las manifestaciones se desarrollaron de manera pacífica, aunque estuvieron acompañadas de fuertes discursos políticos y consignas contra el nuevo Gobierno.
Más que una “posesión alternativa”, el acto encabezado por Cepeda representa el primer gran pulso político de la oposición frente al nuevo Gobierno.
La jornada deja así una señal clara: Colombia inicia el nuevo periodo presidencial con un Gobierno de derecha en el poder y una oposición de izquierda que, lejos de retirarse del escenario político, anuncia que permanecerá movilizada.
La pregunta que queda abierta es si esta movilización logrará convertirse en una oposición organizada y efectiva o si profundizará la polarización política que dejó una elección presidencial definida por un margen estrecho.