‘Bendito Menor’ cae, pero los hombres fuertes de las organización criminal ACSN siguen al mando

Sep 4, 2026

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El señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada murió durante una operación de la Policía. El presidente Abelardo De La Espriella aseguró que desde el inicio de su Gobierno había sido declarado objetivo de alto valor.

La operación desplegada en Riohacha durante la madrugada de este viernes terminó con la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, conocido con el alias de ‘Bendito Menor’, señalado por las autoridades como uno de los cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), y de Rosa Angélica Tarazona Tarazona, alias ‘La Bebecita’ o ‘La Mona’, quien era su compañera sentimental y había sido vinculada por la Fiscalía a la organización.

El procedimiento, según los primeros reportes conocidos, dejó cuatro personas muertas. Además de Pérez Toncel y Tarazona, fallecieron dos hombres que serían integrantes del esquema de seguridad del señalado cabecilla. La identificación plena de estas dos personas deberá ser establecida por las autoridades competentes.

El operativo constituye uno de los golpes más relevantes contra las ACSN en el Caribe colombiano y abre una nueva etapa en las investigaciones sobre la estructura, sus redes financieras, sus corredores de movilidad y las actividades criminales que las autoridades le atribuyen.

El ascenso de ‘Bendito Menor’

De sicario a cabecilla

Pérez Toncel, de aproximadamente 26 años, había adquirido relevancia dentro de las investigaciones de los organismos de seguridad durante los últimos años.

Informes de inteligencia citados previamente por medios de comunicación lo ubicaban dentro de la estructura desde aproximadamente 2019. Su ascenso habría comenzado en el componente armado hasta llegar a ocupar una posición de mando dentro del denominado frente Javier Cáceres.

Las autoridades lo relacionaban con actividades de narcotráfico, extorsión, homicidio y control territorial.

La estructura tendría presencia e influencia en diferentes sectores de La Guajira y corredores que conectan este departamento con Magdalena y otras zonas del Caribe.

El nombre de ‘Bendito Menor’ apareció en diferentes investigaciones relacionadas con hechos violentos registrados durante los últimos años.

Entre los casos mencionados por las autoridades figura el homicidio múltiple ocurrido el 31 de agosto de 2025 en La Punta de los Remedios, jurisdicción de Dibulla, donde cuatro personas fueron asesinadas.

También fue señalado en investigaciones relacionadas con el ataque contra la Policía ocurrido en Buritaca el 16 de noviembre de 2025.

Posteriormente, su nombre apareció relacionado con las investigaciones por hechos violentos registrados en Maicao en enero de 2026.

Junto a la historia de ‘Bendito Menor’ aparece la de Rosa Angélica Tarazona Tarazona, alias ‘La Bebecita’, quien era su compañera sentimental.

Tarazona también había sido vinculada por las autoridades a las ACSN.

En septiembre de 2025 fue capturada en el sector de Guachaca, zona rural de Santa Marta, dentro de una operación contra integrantes de la organización.

La Fiscalía le imputó el delito de concierto para delinquir, según los reportes conocidos sobre el proceso. La mujer no aceptó los cargos y posteriormente obtuvo detención domiciliaria por decisión judicial.

Las autoridades la señalaban de cumplir presuntas funciones relacionadas con finanzas y logística de la estructura.

Su posterior aparición junto a Pérez Toncel en diferentes fotografías y videos llamó nuevamente la atención de los investigadores.

El poder que las autoridades atribuían a ‘Bendito Menor’ estaba relacionado con el control de corredores estratégicos del norte del país.

Entre los territorios mencionados en diferentes investigaciones aparecen Riohacha, Dibulla, sectores de la Troncal del Caribe, Palomino y áreas de la Sierra Nevada de Santa Marta, además de otros puntos como la alta Guajira.

La importancia de estas zonas está relacionada con su ubicación estratégica, sus corredores terrestres y su proximidad al litoral Caribe.

Para los organismos de seguridad, el control territorial constituye uno de los principales mecanismos mediante los cuales las estructuras criminales garantizan el cobro de extorsiones, la movilidad de hombres armados y el desarrollo de economías ilegales.

Una pareja expuesta en redes sociales

A diferencia de otros integrantes de organizaciones criminales que intentan mantener un bajo perfil, Pérez Toncel y Tarazona tuvieron una exposición considerable en redes sociales.

Fotografías y videos difundidos en plataformas digitales mostraban a la pareja en motocicletas, vehículos y diferentes escenarios de La Guajira.

Las publicaciones también registraron desplazamientos y reuniones que llamaron la atención de investigadores y de la opinión pública.

En julio de este año, ‘Bendito Menor’ apareció nuevamente en una caravana de motocicletas en Riohacha, pese a que las autoridades mantenían su búsqueda.

También circularon imágenes de la pareja recorriendo sectores de la Alta Guajira.

La exposición digital terminó convirtiéndose en un elemento relevante para reconstruir parte del entorno y los movimientos del señalado cabecilla.

Bendito Menor: cercado por la inteligencia y bajo presión de sus propios enemigos territoriales

La caída de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Naim’ o ‘Bendito Menor’, en Riohacha no ocurrió de manera aislada. En los días previos al operativo que terminó con su muerte, el señalado cabecilla había desaparecido del radar de los organismos de inteligencia, mientras aumentaban las versiones sobre tensiones internas y disputas territoriales que comprometían su margen de maniobra en La Guajira.

Durante varios días, las autoridades no lograron establecer con certeza su ubicación. Según información conocida por medios de comunicación a partir de fuentes de inteligencia, Pérez Toncel dejó de aparecer en las interceptaciones y seguimientos que se realizaban sobre sus comunicaciones y movimientos en La Guajira, Magdalena y Cesar. Esa ausencia generó incluso una hipótesis que posteriormente fue descartada por los hechos: que el propio grupo al que pertenecía hubiera decidido eliminarlo.

La incertidumbre creció el jueves 3 de septiembre, cuando comenzó a circular la versión de que ‘Bendito Menor’ había sido asesinado por integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). La propia organización negó públicamente esa información, mientras los organismos de seguridad continuaban intentando establecer su paradero.

Horas después se conocería que Pérez Toncel estaba vivo y se encontraba en Riohacha. La operación policial permitió finalmente ubicarlo y, durante el procedimiento, murió junto con su compañera sentimental, Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’, y dos hombres que serían parte de su esquema de seguridad.

Una disputa que también estaba golpeando su estructura

Pero mientras la Fuerza Pública cerraba el cerco sobre ‘Bendito Menor’, su organización enfrentaba otro problema: la disputa por el control territorial en la periferia de la Alta Guajira.

Fuente cercanas a ese grupo delincuencial se habría identificado una confrontación entre hombres de la estructura de Pérez Toncel y el grupo conocido como ‘Los JJ’.

El enfrentamiento estaba relacionado, según la fuente, con el control territorial y de las rutas utilizadas para la salida de cocaína en sectores de la Alta Guajira.

En junio de este año, las autoridades capturaron a alias ‘Malayo’ y alias ‘Mandón’, señalados como hombres de confianza de ‘Bendito Menor’. Según información publicada por El Heraldo, ‘Malayo’ tendría bajo su mando alrededor de 40 hombres armados encargados del control territorial y de las rutas de salida de cocaína en la periferia de la Alta Guajira, en medio de la confrontación con ‘Los JJ’.

Ese escenario habría puesto a la estructura de Pérez Toncel bajo una doble presión: por un lado, la ofensiva de la Fuerza Pública; por el otro, la disputa con organizaciones que buscaban ampliar o recuperar zonas de influencia.

La Alta Guajira representa un punto particularmente sensible para las organizaciones ilegales debido a su posición geográfica y a la existencia de corredores utilizados para diferentes economías ilícitas.

La influencia que las autoridades atribuían a ‘Bendito Menor’ se extendía por sectores de Riohacha, Dibulla, la Troncal del Caribe y la Alta Guajira, además de zonas de Magdalena y la Sierra Nevada.

Precisamente ese dominio territorial habría convertido a Pérez Toncel en un actor central dentro de las disputas entre estructuras criminales.

De acuerdo con las investigaciones conocidas, su organización buscaba mantener el control de corredores estratégicos, mientras grupos rivales intentaban disputar espacios relacionados con el narcotráfico y otras rentas ilegales.

La presión territorial tenía una consecuencia adicional: reducir el margen de movilidad de un hombre que durante meses había demostrado una extraordinaria capacidad para evadir a las autoridades.

Expertos consultados por El Heraldo habían advertido que una de las principales ventajas de Pérez Toncel era su conocimiento del territorio y la existencia de una amplia red de información que le permitía anticiparse a los movimientos de la Fuerza Pública.

Pero esa ventaja comenzó a deteriorarse.

La captura de hombres de confianza, los golpes contra su estructura, el incremento de la recompensa por información sobre su paradero y la presión de organizaciones rivales fueron reduciendo progresivamente el espacio de maniobra del señalado cabecilla.

A ello se sumó su propia exposición pública.

De desafiar a las autoridades a desaparecer del radar

Durante meses, ‘Bendito Menor’ utilizó las redes sociales para exhibir su presencia en diferentes lugares de La Guajira.

Videos publicados durante 2026 lo mostraron movilizándose en motocicleta y lanzando mensajes que fueron interpretados como desafíos a las autoridades. En julio incluso reapareció en la Alta Guajira, pese al cerco que los organismos de seguridad mantenían sobre su estructura.

Pero en los últimos días ocurrió lo contrario.

El hombre que había convertido su exposición pública en una demostración de poder dejó de aparecer en los registros de inteligencia.

Durante aproximadamente tres días, según información de inteligencia citada por medios, no hubo registros de sus comunicaciones que permitieran establecer con precisión su ubicación.

La traición de su misma organización pudieron se claves para dar con su ubicacion final?.

La ausencia generó alarma entre los investigadores.

Muere ‘Bendito Menor’, pero el poder de las ACSN permanece

La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, representa un golpe importante para las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), pero no significa el final de la organización.

Por encima de Pérez Toncel permanece una estructura de mando con varios de sus principales dirigentes y con capacidad para mantener presencia armada y redes criminales en sectores de Magdalena, La Guajira y la Sierra Nevada de Santa Marta.

En la cúpula aparece Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’, señalado por fuentes especializadas como uno de los principales líderes de las ACSN. Junto a él aparecen José Luis Pérez Villanueva, alias ‘Cholo’ o ‘Comando 25’; Orlando Pérez Ortega, alias ‘Patilizo’; y Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias ‘Muñeca’, entre otros mandos de la organización.

La caída de ‘Bendito Menor’, por tanto, deja una pregunta central para la política de seguridad del nuevo Gobierno: qué tan lejos llegará el Estado para desmontar la estructura completa y no limitarse a la neutralización de sus mandos intermedios.

El verdadero desafío está en la Sierra

Las ACSN no son una estructura que dependa exclusivamente de un solo cabecilla.

Investigaciones recientes describen una organización con diferentes frentes y componentes armados, urbanos, financieros y de apoyo. Su principal zona de influencia se encuentra en la Sierra Nevada de Santa Marta, pero sus redes se extienden hacia sectores de Magdalena y La Guajira.

El Bloque Cóndor, el Frente Urbano Cacique, los frentes Bananero y Metro y otras estructuras territoriales conforman un entramado que, según investigaciones periodísticas y análisis especializados, le permite mantener presencia en zonas rurales y urbanas.

Ese es precisamente el reto que queda después de la operación contra ‘Bendito Menor’: impedir que otro comandante simplemente ocupe el espacio que dejó el jefe del Frente Javier Cáceres.

El Parque Tayrona y la economía criminal

Uno de los territorios estratégicos para esta organización es el entorno de la Sierra Nevada de Santa Marta y el Parque Nacional Natural Tayrona.

Investigaciones sobre las ACSN han señalado que la estructura obtiene recursos mediante extorsiones a comerciantes, transportadores y actores vinculados al turismo, además de actividades relacionadas con el narcotráfico y otras economías ilegales. Un informe reciente citado por medios sostiene que la extorsión al sector turístico constituye una de sus principales fuentes de financiación.

El problema no se limita al dinero.

El control criminal sobre una zona turística y ambientalmente estratégica implica también capacidad para imponer reglas, intimidar comunidades, controlar corredores de movilidad y limitar la presencia efectiva del Estado.

Incluso años atrás, la Fiscalía relacionó a ‘Pinocho’ con el homicidio del líder ambientalista Alejandro Llinás Suárez, quien había denunciado situaciones relacionadas con la protección de áreas protegidas de la Sierra Nevada y el Parque Tayrona.

Su posición geográfica también resulta estratégica. La influencia de la organización llega hacia la costa Caribe y la frontera con Venezuela, mientras mantiene disputas territoriales con otras estructuras armadas, especialmente el Clan del Golfo.

Por eso, la caída de un cabecilla no necesariamente modifica por sí sola el mapa criminal.

El reto para De La Espriella

El presidente Abelardo De La Espriella convirtió la seguridad y la confrontación contra las organizaciones criminales en uno de los ejes de su Gobierno.

El propio mandatario aseguró este viernes, después de la operación contra ‘Bendito Menor’, que desde el comienzo de su administración había impartido la instrucción de convertirlo en objetivo de alto valor.

Un capítulo que termina, una investigación que continúa

Ahora viene una tarea mucho más compleja.

Desmantelar la estructura que permanece.

Eso significa perseguir a sus principales cabecillas, afectar sus finanzas, desmontar sus redes de apoyo, recuperar el control de los corredores estratégicos y garantizar que los territorios donde históricamente han operado vuelvan a estar bajo control efectivo de las instituciones.

La operación contra ‘Bendito Menor’ demuestra que el Estado tiene capacidad para localizar y neutralizar objetivos de alto valor.

Pero el verdadero resultado de esta ofensiva se medirá cuando las autoridades puedan demostrar que las ACSN dejaron de controlar territorios, cobrar extorsiones, administrar economías ilegales y ejercer presión sobre las comunidades de la Sierra Nevada y La Guajira.

El desafío para el Gobierno de Abelardo De La Espriella será evitar que la caída de un hombre termine simplemente en el reemplazo de un nombre por otro.

Porque mientras permanezcan intactas las estructuras armadas, las finanzas, los corredores del narcotráfico, las redes de extorsión y el control territorial, el poder criminal seguirá vivo aunque cambien sus rostros.

‘Bendito Menor’ cayó. Ahora el objetivo mayor es desmantelar la estructura que permanece.

Para las autoridades, el verdadero desafío comienza ahora: establecer la dimensión real de la estructura que operaba en el territorio, identificar a sus actuales responsables y avanzar en las investigaciones por los hechos violentos que durante los últimos años han afectado a comunidades de La Guajira y otros territorios del Caribe.

Alias ‘Pinocho’, el cabecilla que permanece en el mapa criminal

Mientras la muerte de alias ‘Bendito Menor’ representa un golpe a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’, continúa siendo uno de los nombres centrales de esta organización. Las autoridades lo han señalado como uno de sus principales cabecillas y enfrenta una solicitud de extradición a Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico.

Su trayectoria dentro de las estructuras armadas del Caribe se remonta al antiguo Bloque Resistencia Tayrona de las AUC. En 2008 fue extraditado a Estados Unidos por narcotráfico, regresó a Colombia en 2011 y posteriormente volvió a quedar vinculado a investigaciones por hechos criminales en la Sierra Nevada y el Caribe. En 2022 fue detenido en España y posteriormente trasladado a Colombia.

Ahora, con ‘Bendito Menor’ abatido y el Gobierno de Abelardo De La Espriella decidido a cerrar el capítulo de las negociaciones con las ACSN, ‘Pinocho’ vuelve a quedar en el centro de la ofensiva estatal. El Gobierno ya autorizó su extradición a Estados Unidos y ha señalado que esta se hará efectiva una vez sea localizado y capturado

El operativo de Riohacha puede significar la caída de uno de los principales rostros de las ACSN. El impacto definitivo sobre la organización dependerá de la capacidad del Estado para desarticular sus estructuras armadas, financieras y logísticas y garantizar seguridad en las zonas donde ha mantenido presencia.

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