La guerrilla confirmó su responsabilidad en el secuestro de la subteniente María Camila Pantoja Hernández, ocurrido en Saravena. El caso mantiene en alerta a las autoridades, que buscan garantizar su liberación.
El secuestro de la subteniente del Ejército Nacional María Camila Pantoja Hernández volvió a poner en evidencia la compleja situación de orden público que enfrenta el departamento de Arauca.
La oficial fue interceptada el pasado 4 de noviembre en el municipio de Saravena, cuando se movilizaba vestida de civil. Según la información conocida, dos hombres armados que se desplazaban en una motocicleta habrían participado en su retención.
Inicialmente, las autoridades señalaron como presuntos responsables a integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Sin embargo, este jueves 5 de noviembre, el Frente de Guerra Oriental de esa organización guerrillera reconoció públicamente que tenía a la subteniente en su poder.
Mediante un video, el grupo armado aseguró que la retención se produjo durante una supuesta operación de registro y control urbano. También afirmó que la oficial se encontraba bien, aunque esta información no ha sido verificada de manera independiente.
Tras conocerse el secuestro, el Ejército Nacional activó los protocolos correspondientes y coordinó acciones con otras autoridades para establecer el paradero de la uniformada y conseguir su liberación.
La ubicación de Saravena, en una zona estratégica de la frontera colombo-venezolana, aumenta la preocupación sobre los posibles movimientos de la estructura armada y el riesgo de que la oficial sea trasladada fuera del territorio colombiano.
La Defensoría del Pueblo también ha reclamado la liberación inmediata de la subteniente y ha advertido sobre las consecuencias humanitarias de la confrontación entre organizaciones armadas ilegales en esta región.
El secuestro de una integrante de la Fuerza Pública representa un nuevo desafío para el Estado y vuelve a poner sobre la mesa la capacidad de las estructuras ilegales para actuar en zonas urbanas y mantener el control territorial en Arauca.
La prioridad de las autoridades es lograr que María Camila Pantoja Hernández regrese sana y salva a la libertad.