Dos personas resultaron heridas y dos hombres fueron capturados tras la detonación de un artefacto explosivo en un establecimiento comercial del suroccidente de Barranquilla. Las autoridades investigan los móviles del atentado y la posible relación con disputas territoriales.
Un nuevo ataque con explosivos sacudió el sector de Caribe Verde, en el suroccidente de Barranquilla, durante la tarde del viernes 23 de octubre. La detonación de una granada contra un establecimiento comercial, ubicado cerca de las instalaciones de la empresa de transporte Coolitoral, dejó dos personas heridas y motivó un operativo de la Policía Metropolitana.
De acuerdo con los reportes preliminares, dos hombres que se movilizaban en motocicleta habrían lanzado el artefacto explosivo contra un parqueadero contiguo a un lavadero de vehículos. La detonación ocurrió cuando varias personas descendían de una camioneta que se encontraba en el lugar.
Tras el ataque, unidades policiales lograron interceptar a dos sospechosos que presuntamente intentaban escapar. Los hombres fueron capturados y quedaron a disposición de las autoridades judiciales.
Disputa por tierras, una de las hipótesis
Entre las líneas de investigación se encuentra la posibilidad de que el atentado esté relacionado con conflictos por el control y la apropiación irregular de terrenos en Barranquilla y municipios del Atlántico.
En ese contexto, el nombre de alias Negrito del Rubí ha aparecido en diferentes investigaciones periodísticas relacionadas con presuntas estructuras dedicadas al denominado cartel de tierras.
Asimismo, alias Pipiolo ha sido mencionado en otros hechos violentos sobre disputas territoriales en el departamento, particularmente en investigaciones relacionadas con un atentado ocurrido en el barrio Ciudad Jardín.
Sin embargo, el poder criminal que se maneja en el Atlántico podría tener nombre propio y se han convertido en los intocables de la fiscalía.
¿Quién era el objetivo del atentado?
Según versiones recopiladas dicen que el atentado con granada en Caribe Verde, sería dirigido contra alias Pipiolo y posible propietario del negocio.
La investigación busca establecer si la acción criminal estaría relacionada con disputas por tierras y posibles retaliaciones entre estructuras delincuenciales en Barranquilla.
Uno de los interrogantes centrales es establecer contra quién iba dirigido el ataque.
Aunque las primeras versiones indican que varias personas se encontraban descendiendo de una camioneta cuando se produjo la explosión. Los investigadores deberán determinar si el objetivo era alguno de sus ocupantes, el establecimiento comercial o si se trató de una acción relacionada con presiones extorsivas.
La Policía Metropolitana activó unidades del Gaula, Investigación Criminal e Inteligencia para esclarecer los móviles del atentado e identificar a posibles autores intelectuales.
Un negocio bajo investigación
Otro de los aspectos que deberá esclarecerse es la titularidad del establecimiento comercial contra el que fue lanzada la granada.
Hasta ahora, la información pública consultada no permite establecer quién es el propietario del parqueadero, del lavadero de vehículos o del inmueble donde ocurrió la explosión.
La identificación de los propietarios, administradores y posibles ocupantes del establecimiento podría resultar relevante para determinar si existe alguna relación entre el ataque y las disputas territoriales que se investigan en el Atlántico.
Por ahora, las autoridades continúan recopilando elementos materiales probatorios para reconstruir lo ocurrido y establecer las responsabilidades correspondientes.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los interrogantes sobre la seguridad en Barranquilla y la posible utilización de artefactos explosivos en conflictos relacionados con actividades criminales.