Las defensas cuestionaron el acceso a archivos cifrados, carpetas vacías y material que, según señalaron, no ha podido ser revisado. La Fiscalía negó haber ocultado pruebas y la Corte dio tres semanas para revisar conjuntamente el expediente.
Bogotá. Una nueva controversia alrededor del material probatorio marcó este lunes la audiencia preparatoria de juicio contra los exministros Ricardo Bonilla González, de Hacienda, y Luis Fernando Velasco Chaves, del Interior, dentro del proceso que adelanta la Corte Suprema de Justicia por el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La diligencia comenzó a las 8:15 de la mañana ante la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema, bajo la dirección del magistrado Jorge Emilio Caldas Vera. El objetivo de esta etapa es establecer, entre otros asuntos, cuáles elementos probatorios podrán ser utilizados en el eventual juicio oral.
Sin embargo, la audiencia tomó otro rumbo cuando las defensas plantearon reparos sobre el acceso al material entregado por la Fiscalía.
La controversia por las pruebas
Uno de los principales cuestionamientos fue presentado por el abogado Alejandro Carranza, defensor de Ricardo Bonilla.
El jurista señaló que una copia de la información entregada por la Fiscalía no necesariamente significa que todo el contenido de la evidencia esté disponible para ser examinado por la defensa.
Entre los problemas mencionados estuvieron un Blu-ray correspondiente a la extracción de un buzón que, según la defensa, no pudo ser copiado; carpetas que aparecían vacías; archivos cifrados que no habían podido ser abiertos y documentos que, según se expuso durante la diligencia, requerían nuevamente procesos de escaneo.
La defensa cuestionó además por qué fueron descubiertos elementos que no podían ser abiertos o consultados plenamente.
El propio Ricardo Bonilla intervino durante la audiencia y manifestó su inconformidad con el volumen de información recibido.
El exministro sostuvo que la Fiscalía estaba entregando una cantidad de información que, desde su perspectiva, no tenía sentido y que esto podía terminar afectando la capacidad de la defensa para analizar adecuadamente el expediente.
Velasco también cuestionó el material
Por su parte, el exministro del Interior Luis Fernando Velasco planteó cuestionamientos sobre la información relacionada con las extracciones del teléfono celular de Sneyder Pinilla, exsubdirector de la UNGRD y uno de los principales protagonistas del caso.
Velasco preguntó durante la diligencia por qué no se encontraban disponibles determinadas extracciones y planteó interrogantes sobre el contenido de esa información.
Sus declaraciones se produjeron en medio del debate sobre la integridad y accesibilidad del material que la Fiscalía pretende utilizar en el proceso.
¿Qué respondió la Fiscalía?
La Fiscalía rechazó que exista un ocultamiento deliberado de pruebas.
La funcionaria encargada del caso calificó como “equivocada” la interpretación planteada por las defensas y explicó que los elementos cuestionados sí fueron incluidos dentro del descubrimiento probatorio.
Según la Fiscalía, algunos archivos estaban protegidos mediante mecanismos de seguridad o requerían contraseñas, pero fueron incluidos precisamente para que las defensas conocieran la existencia del material.
La posición de la Fiscalía es que no se ocultó, sustrajo ni excluyó deliberadamente información del conocimiento de las defensas.
De esta manera, el debate quedó concentrado en una diferencia importante: mientras las defensas cuestionan que exista acceso efectivo a determinados elementos, la Fiscalía sostiene que el material sí fue descubierto y que el problema está relacionado con archivos protegidos o dificultades técnicas para su apertura.
La decisión de la Corte
Ante la controversia, el magistrado Jorge Emilio Caldas Vera decidió suspender la audiencia preparatoria.
La Corte dio un plazo de tres semanas para que Fiscalía y defensas se reúnan y revisen conjuntamente el material probatorio, con el propósito de determinar qué información está disponible y solucionar las dificultades relacionadas con los archivos que no han podido ser consultados.
La decisión significa que, por ahora, no se avanzará completamente en la definición de las pruebas que llegarán al eventual juicio.
¿De dónde viene el proceso contra Bonilla y Velasco?
El proceso hace parte del escándalo de presuntas irregularidades en la contratación de la UNGRD, investigación que también involucró a antiguos funcionarios de esa entidad, entre ellos Olmedo López y Sneyder Pinilla.
La Fiscalía sostiene que existió un esquema de direccionamiento de contratos y recursos públicos y que esos recursos habrían estado relacionados con la búsqueda de apoyos políticos en el Congreso para iniciativas del Gobierno.
En el caso de Bonilla y Velasco, la Fiscalía presentó acusación ante la Corte Suprema y los llamó a juicio por los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho por dar u ofrecer e interés indebido en la celebración de contratos. Ambos exministros han rechazado las acusaciones y han defendido su posición dentro del proceso.
Un expediente de gran volumen
La discusión sobre las pruebas no es nueva.
La defensa de Velasco ya había solicitado tiempo adicional para revisar el material entregado por la Fiscalía. Según lo reportado durante los aplazamientos anteriores, el expediente comprende más de cuatro terabytes de información y miles de folios, lo que ha representado un desafío para las partes en la preparación de la audiencia.
La audiencia había sido reprogramada anteriormente y estaba prevista inicialmente para junio. Posteriormente fue trasladada a agosto y nuevamente aplazada antes de la jornada de este lunes.
¿Qué viene ahora?
Durante las próximas tres semanas, Fiscalía y defensas deberán revisar el material cuestionado y establecer cuáles elementos pueden ser efectivamente consultados.
Después de esa revisión, la Corte deberá continuar con la audiencia preparatoria y determinar qué pruebas cumplen las condiciones para ser utilizadas durante el juicio.
Es importante precisar que la audiencia de este lunes no determina la culpabilidad o inocencia de Bonilla y Velasco. Se trata de una etapa preparatoria en la que se define el material probatorio que podrá ser llevado al juicio.