En la recta final de su mandato, el presidente Gustavo Petro emprenderá este viernes un viaje oficial a Cuba, considerado uno de los últimos actos diplomáticos de su administración antes de la posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto.
La visita ocurre en un momento de transición política marcado por diferencias en materia de política exterior entre el gobierno saliente y el entrante. Durante la campaña y tras su elección, De la Espriella anunció que revisará la estrategia diplomática de Colombia y que tiene previsto cerrar varias embajadas en el exterior, entre ellas la de Cuba, como parte de un proceso de reorganización del servicio exterior. Además, manifestó su intención de romper relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua, mientras que en otros países la representación sería asumida desde embajadas concurrentes.
De acuerdo con la información divulgada por distintos medios, el viaje de Petro tiene como propósito expresar respaldo al gobierno cubano y reafirmar la importancia que, durante su administración, tuvo la relación bilateral con la isla. El mandatario ha sostenido en diversas ocasiones que Cuba ha desempeñado un papel relevante como país garante en los procesos de paz con grupos armados colombianos, razón por la cual ha defendido mantener abiertos los canales diplomáticos entre ambos Estados.
El desplazamiento también se produce luego de que el presidente cancelara una visita prevista a Estados Unidos y en medio del proceso de empalme entre el gobierno saliente y el entrante. En semanas recientes, Petro reiteró que entregará el poder el próximo 7 de agosto, conforme al calendario constitucional.
La decisión del nuevo gobierno de modificar la política exterior ha generado diversas reacciones. Mientras sus promotores sostienen que busca reducir costos y redefinir las relaciones internacionales de Colombia, sectores cercanos al gobierno saliente consideran que el cierre de algunas embajadas podría afectar la presencia diplomática del país y alterar relaciones construidas durante los últimos años.
Con este viaje a La Habana, el presidente Gustavo Petro cierra uno de los últimos capítulos de su agenda internacional antes de concluir oficialmente su periodo presidencial.