Una tragedia aérea enluta a Colombia tras el accidente de una aeronave de la aerolínea estatal Satena ocurrido este miércoles en una zona rural del departamento de Norte de Santander. El siniestro dejó 15 personas fallecidas, entre ellas pasajeros y miembros de la tripulación, sin que se reportaran sobrevivientes.
La aeronave, que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, perdió contacto con el control de tráfico aéreo pocos minutos después de despegar del aeropuerto Camilo Daza, en la capital nortesantandereana. Ante la falta de comunicación y su no arribo al destino programado, se activaron de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate.
Horas más tarde, equipos de la Fuerza Aérea Colombiana, la Aeronáutica Civil y organismos de socorro lograron ubicar los restos del avión en una zona montañosa del municipio de La Playa de Belén, un sector de difícil acceso, lo que complicó las labores de localización y recuperación.
Víctimas y conmoción nacional
Las autoridades confirmaron que a bordo viajaban 13 pasajeros y dos tripulantes, todos fallecidos en el impacto. Entre las víctimas se encontraban líderes sociales y políticos de la región del Catatumbo, lo que ha generado una profunda conmoción a nivel regional y nacional.
El accidente no solo representa una tragedia humana, sino también un duro golpe para comunidades que dependen de estas rutas aéreas como principal medio de conexión, dadas las complejas condiciones geográficas y de orden público del nororiente del país.
Entre las víctimas se encontraba: Diógenes Quintero Amaya, representante a la Cámara por la Circunscripción de Paz del Catatumbo, quien aspiraba a la reelección legislativa.
Carlos M. Salcedo, candidato a una curul de paz por la misma región.
Otros pasajeros y la tripulación incluidos en la lista oficial: María Torcoroma Álvarez Barbosa, Rolando Enrique Peñalosa Gualdrón, María del Carmen Díaz Rodríguez, Maira Alejandra Avendaño Rincón, Anayisel Quintero, Karen Liliana Parales Vera, Anirley Julio Osorio, Gineth Rincón, Natalia Cristina Acosta Salcedo, Maira Alejandra Sánchez Criado, Juan David Pacheco Mejía, el capitán Miguel Vanegas y el copiloto José De la Vega.
El listado corresponde a la información publicada por autoridades tras el hallazgo del avión y que fue reproducido por medios nacionales.
Investigación en curso
La Aeronáutica Civil anunció la apertura de una investigación formal para establecer las causas del siniestro. Aunque aún no hay un pronunciamiento oficial sobre el origen del accidente, se analizan factores como las condiciones meteorológicas, la topografía del terreno y posibles fallas técnicas.
Funcionarios del Ministerio de Transporte señalaron que se revisarán los registros de vuelo, las comunicaciones previas al accidente y el estado de la aeronave, como parte del proceso técnico que permita esclarecer lo ocurrido.
Reacciones y llamados a la seguridad aérea
Desde distintos sectores se han expresado mensajes de solidaridad con las familias de las víctimas. Autoridades locales y nacionales lamentaron lo sucedido y reiteraron el compromiso del Estado para acompañar a los allegados de los fallecidos.
El accidente reabre el debate sobre la seguridad aérea en rutas regionales, especialmente en zonas apartadas del país donde el transporte aéreo resulta esencial, pero enfrenta condiciones climáticas y geográficas complejas.
El Ministerio de Defensa Nacional expresó su profundo pesar por el accidente aéreo ocurrido en Norte de Santander y manifestó su solidaridad con las familias de las víctimas. La cartera señaló que, desde el primer momento, se dispuso el apoyo de las Fuerzas Militares para las labores de búsqueda, localización y aseguramiento del área donde fue hallada la aeronave.
De acuerdo con el Ministerio, unidades de la Fuerza Aérea Colombiana, en coordinación con la Aeronáutica Civil y otros organismos de socorro, participaron en las operaciones en una zona de compleja geografía y difícil acceso, con el objetivo de facilitar el trabajo técnico e investigativo.
Asimismo, el Ministerio de Defensa reiteró su disposición para continuar brindando respaldo logístico y operativo a las autoridades competentes, mientras avanzan las investigaciones que permitan esclarecer las causas del siniestro.
Mientras avanzan las investigaciones, Colombia guarda luto por las vidas perdidas en una tragedia que vuelve a poner en evidencia los riesgos de la conectividad aérea en regiones históricamente marginadas.