El rey Carlos III, gravemente afectado por el cáncer, ha hecho un emotivo y desesperado pedido: ver a sus nietos Archie y Lilibet antes de que sea demasiado tarde. El monarca, consciente del avance de su enfermedad, le habría solicitado a su hijo, el príncipe Harry, que facilite este encuentro familiar que podría ser el último.

Sin embargo, la historia toma un giro dramático. Meghan Markle se niega rotundamente a que sus hijos pisen suelo británico. Alegando un ambiente tóxico en la familia real, teme por la salud emocional de Archie y Lilibet. La tensión se intensifica mientras los días del rey podrían estar contados.

Ante la negativa de Meghan, algunos medios aseguran que Carlos III estaría dispuesto a viajar a California para ver por última vez a sus nietos. ¿Será este el adiós más triste de la realeza británica?

El mundo entero espera una respuesta. ¿Logrará Carlos cumplir su último deseo?