Tras más de cuatro días de incertidumbre y gestiones humanitarias, en la noche de este jueves fueron liberados los soldados, infantes de marina y policías que permanecían secuestrados en la vereda Nueva York, zona rural del municipio de El Retorno, Guaviare.

Los uniformados habían sido retenidos por personas instrumentalizadas bajo órdenes de alias Jimmy Parra o Jimmy Martínez, señalado cabecilla de la estructura 44 de las disidencias de las FARC, facción Iván Mordisco. La liberación se dio luego de 105 horas de presión operacional por parte de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, sumadas a la mediación de delegados del Gobierno Nacional y organizaciones internacionales que acompañaron el proceso.

Operativo y traslado

De acuerdo con las autoridades, el plan para garantizar la seguridad de los uniformados incluyó un despliegue conjunto del Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, lo que permitió la extracción aérea de la zona selvática y su posterior traslado hasta la Vigésima Segunda Brigada de Selva, en San José del Guaviare.

En la unidad militar, los liberados fueron recibidos por un equipo interdisciplinario conformado por médicos, psicólogos y funcionarios judiciales, quienes realizaron las valoraciones iniciales para verificar su estado de salud y brindar el acompañamiento necesario a sus familias.

La situación de los policías

Especial atención ha generado la liberación de los policías, quienes fueron mantenidos bajo amenazas y presiones en condiciones restrictivas. Para las autoridades, este hecho refleja la forma en que los grupos armados organizados continúan violando de manera sistemática los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, al utilizar el secuestro como mecanismo de presión territorial y política.

La liberación de los soldados, infantes de marina y policías generó una oleada de reacciones desde distintos sectores:

A través de un comunicado oficial, las fuerzas militares destacaron la “valentía y resistencia” de los uniformados, al tiempo que reiteraron que continuarán las operaciones ofensivas contra la estructura 44 y demás disidencias. “Ningún grupo armado puede pretender doblegar al Estado. Nuestra misión es defender la vida, la libertad y la integridad del territorio nacional”, expresó el general a cargo de la operación.

La reacción del ministro de Defensa Pedro Sánchez no se hizo esperar y también anunció la liberación de los militares.

Policía Nacional: El director de la institución calificó la liberación de los agentes como “un triunfo de la vida y la legalidad”. También advirtió que “los responsables del secuestro deberán responder ante la justicia por crímenes de lesa humanidad”.

Gobierno Nacional: Desde la Oficina del Alto Comisionado para la Paz se valoró el papel de los organismos humanitarios que acompañaron el proceso.

“La libertad de cada colombiano es un derecho innegociable. Seguiremos insistiendo en soluciones que protejan a las comunidades y eviten nuevas afectaciones por parte de las disidencias”, indicó el despacho.

Familiares de los liberados: Entre lágrimas y abrazos, varios familiares expresaron alivio por el regreso de sus seres queridos. Una madre de uno de los policías aseguró que “cada minuto fue una tortura, pero hoy recuperamos la esperanza”.

Organizaciones defensoras de derechos humanos: Señalaron que este caso es una muestra más de la persistencia del secuestro como práctica de guerra, y exigieron garantías para que ningún uniformado ni civil vuelva a ser utilizado como ficha de presión política o territorial.

El Guaviare ha sido durante años un escenario estratégico para las disidencias de las FARC debido a su ubicación en corredores del narcotráfico y sus áreas de influencia sobre comunidades rurales. Alias Jimmy Parra, jefe de la estructura 44, es considerado uno de los hombres de confianza de Iván Mordisco, principal cabecilla de esta facción armada.

Con esta liberación, se espera que se reduzca la tensión en la zona, aunque las autoridades advierten que la amenaza de las disidencias sigue latente y que la ofensiva militar continuará en el suroriente del país.