La Policía Nacional capturó a alias Mono Abrahán, señalado como segundo cabecilla del Grupo Delincuencial Común Organizado (GDCO) Los Costeños y uno de los más buscados en Barranquilla por delitos de homicidio y porte ilegal de armas de fuego.
Durante más de ocho años de trayectoria criminal, Mono Abrahán habría ejercido como pieza clave en la estructura criminal de alias Castor, máximo jefe de Los Costeños. De acuerdo con las autoridades, era el encargado de rendirle cuentas sobre las finanzas ilícitas y mantener la red de extorsiones y cobro de exacciones relacionadas con el envío de cocaína desde los puertos del Caribe hacia Estados Unidos.
Confrontaciones y alianzas criminales
El capturado no solo era un operador financiero. También lideraba enfrentamientos armados contra el Clan del Golfo y el GDCO Los Pepes, en disputa por el control de las rutas del narcotráfico en el norte del país.
En el momento de su captura, las autoridades establecieron que Mono Abrahán se encontraba en Medellín, donde adelantaba contactos con cabecillas del GDO Los Triana, con el propósito de abrir nuevas rutas de tráfico de droga y ampliar la capacidad de distribución de la organización criminal.
El general Edwin Urrego, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó que “alias Mono Abrahán era el segundo cabecilla de Los Costeños y hombre de confianza de alias Castor”.
El oficial confirmó que el detenido tenía orden de captura vigente por homicidio y porte ilegal de armas de fuego, además de investigaciones por extorsiones y narcotráfico.
Urrego añadió que el capturado mantenía confrontaciones con el Clan del Golfo y el GDCO Los Pepes por el control de rutas de droga en el Caribe. “Con esta captura damos un golpe estratégico a las finanzas y al narcotráfico de Los Costeños en la región”, enfatizó.
Antecedentes judiciales
Alias Mono Abrahán ya había sido capturado en diciembre de 2022, señalado de múltiples homicidios cometidos en Soledad (Atlántico). Sin embargo, en julio de 2024 fue liberado por vencimiento de términos, lo que le permitió retomar sus actividades al servicio de Los Costeños.
Las autoridades lo consideran un actor estratégico en la expansión y sostenimiento del narcotráfico en la Costa Caribe, con influencia directa en el manejo de recursos ilícitos y las guerras entre organizaciones criminales.