El presidente Gustavo Petro se dirigió al país en una alocución televisada en la que abordó temas relacionados con la salud pública, las reformas en marcha y la situación humanitaria que enfrenta Colombia. El discurso estuvo marcado por un tono reflexivo, datos concretos sobre los avances en indicadores sociales y un llamado a fortalecer la presencia del Estado en las regiones más vulnerables.
Reducción de la mortalidad infantil
Uno de los ejes principales de la alocución fueron los avances en salud infantil. El mandatario destacó que, durante su primer año de gobierno, la mortalidad infantil se redujo en un 47,63 %, gracias a un modelo de atención directa a mujeres gestantes y familias vulnerables.
Mención especial hizo a La Guajira, donde la mortalidad perinatal bajó en un 68,6 % entre 2022 y lo corrido de 2025, pasando de 318 a 100 casos. Petro atribuyó estos resultados a un cambio en la forma de abordar la salud, con presencia activa del Estado en los territorios y programas preventivos que buscan proteger la vida desde la gestación.
El presidente también lanzó cuestionamientos hacia políticas implementadas en gobiernos pasados, particularmente a la Ley 100 y a figuras como el expresidente Iván Duque y el exministro Alejandro Gaviria. Según Petro, las estructuras heredadas agravaron las dificultades del sistema de salud, lo que hacía urgente una reforma que garantice atención oportuna y universal.
Intervención en Chocó
Otro de los anuncios fue la intervención del sistema de salud en el departamento del Chocó, ordenada al ministro Guillermo Alfonso Jaramillo. Reconoció que la medida generó inconformidad en la gobernación local, pero la defendió como necesaria para atender indicadores críticos y mejorar la cobertura en un territorio históricamente golpeado por la pobreza y el abandono estatal.
Contexto de seguridad y paz total
Aunque la alocución se centró en el tema de salud, la intervención ocurre en un ambiente político y social marcado por la violencia. En los últimos días, el país ha registrado atentados en Antioquia y Cali, atribuidos a disidencias de las FARC y al Clan del Golfo. Petro ha endurecido su discurso, calificando a estos grupos como “organizaciones terroristas” y advirtiendo sobre la existencia de una “confederación de mafias internacionales”.
Al mismo tiempo, encuestas reflejan una creciente preocupación ciudadana por la inseguridad y un escepticismo frente a la política de paz total, a pesar de la disminución histórica en las cifras de homicidios.
Un balance entre logros y tensiones
La alocución presidencial dejó ver un doble panorama: por un lado, avances en salud pública que se reflejan en la reducción de muertes infantiles y medidas en regiones vulnerables; por otro, un clima político complejo, atravesado por la inseguridad y las tensiones en torno a las reformas sociales.
Petro cerró su mensaje insistiendo en que los cambios estructurales son necesarios para garantizar el derecho a la vida y la dignidad, al tiempo que reafirmó su compromiso con un modelo de Estado más activo y presente en los territorios.
Alocución del presidente Gustavo Petro
Durante su intervención, Petro evidenció una fuerte tos que no pasó desapercibida entre los televidentes. Incluso mencionó que sus médicos le han recomendado reposo y deslizó la posibilidad de tomarse “unas vacaciones largas”, comentario que generó reacciones en redes sociales. A pesar de las dificultades físicas, continuó con su discurso, centrado en los logros y retos de su administración.