El Gobierno Nacional aprobó el CONPES 4182, una política pública que garantiza la continuidad del Programa Nacional de Becas de Maestrías y Doctorados durante el periodo 2026–2030. La decisión contempla una inversión cercana a los 370 mil millones de pesos, mediante vigencias futuras, con el objetivo de financiar dos cohortes y beneficiar aproximadamente a 900 colombianas y colombianos.
De acuerdo con el documento oficial, el CONPES busca convertir la formación de alto nivel en una política de Estado con estabilidad financiera y proyección de largo plazo. El Gobierno señala que esta hoja de ruta elimina la incertidumbre presupuestal que, durante años, ha afectado el acceso y la continuidad de los programas de posgrado financiados con recursos públicos.
Del crédito a la beca: un cambio estructural
Uno de los principales cambios que introduce el CONPES 4182 es el abandono definitivo del modelo de endeudamiento. A partir de esta política, los estudios de maestría y doctorado financiados por el Estado se otorgarán exclusivamente mediante becas integrales, y no a través de créditos educativos.
El enfoque prioriza a profesionales de estratos 1, 2 y 3, quienes dejarán de asumir deudas para acceder a la formación avanzada y pasarán a ser beneficiarios directos de la inversión pública. Según el comunicado, el acceso al conocimiento deja de depender de la capacidad de endeudamiento y se reconoce como un derecho asociado al cierre de brechas sociales y territoriales.
Ejecución directa y fortalecimiento de lo público
La política será ejecutada directamente por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, lo que implica la eliminación de esquemas de intermediación. El Gobierno sostiene que este modelo permitirá mayor control sobre los recursos y una alineación directa con el Plan Nacional de Desarrollo y las prioridades estratégicas del país.
En términos institucionales, el CONPES establece que el 72 % de los cupos se desarrollará en instituciones de educación superior del país y que el 60 % de los recursos se destinará a universidades públicas. El objetivo es fortalecer capacidades científicas instaladas, consolidar el sistema educativo nacional y reducir la fuga de cerebros.
Enfoque de equidad y cierre de brechas territoriales
El documento incorpora metas explícitas de equidad. Al menos el 60 % de los cupos será asignado a mujeres, con prioridad para población de estratos bajos, e inclusión expresa de comunidades indígenas y población Negra, Afrocolombiana, Raizal y Palenquera.
En materia territorial, el CONPES corrige la histórica concentración de la formación avanzada en las principales ciudades. Un mínimo del 30 % de los recursos, equivalente a más de 110 mil millones de pesos, se destinará de manera obligatoria a regiones con rezagos estructurales como el Pacífico, la Amazonía y los Llanos Orientales.
Formación alineada con los desafíos del país
Los recursos del programa estarán orientados a áreas estratégicas definidas en las Misiones de País, entre ellas inteligencia artificial, transición energética, bioeconomía y ciencias y tecnologías cuánticas. El Gobierno afirma que este enfoque busca que la formación de alto nivel responda a los retos productivos, sociales y ambientales de Colombia, y no únicamente a la demanda individual de títulos académicos.
Con el CONPES 4182, el Gobierno del presidente Gustavo Petro reafirma su compromiso con la consolidación de una sociedad del conocimiento, en la que la educación avanzada se concibe como una responsabilidad del Estado y una herramienta central para la reducción de desigualdades históricas.