Un nuevo panfleto intimidatorio comenzó a circular en las últimas horas en sectores del suroccidente de Barranquilla, generando preocupación entre líderes comunitarios y ediles locales.
El documento, firmado por un grupo que se autodenomina “Los Pepes de Barranquilla”, declara como “objetivo militar” a personas señaladas de presunta compra y venta de votos en barrios como Rebolo, La Luz y La Chinita. Además, advierte que también serán objetivo quienes, según el panfleto estén “interrumpiendo obras de ejecución en mejoramientos de vivienda”.
En el texto se mencionan nombres propios y referencias directas a ediles y sectores específicos del suroccidente de la ciudad, lo que incrementa la gravedad de la amenaza y el riesgo para la integridad de los señalados.
El panfleto utiliza lenguaje violento e intimidatorio, acompañado de imágenes alusivas a armas y símbolos que buscan infundir temor en la comunidad.
Este tipo de mensajes anónimos o firmados por estructuras ilegales históricamente han sido utilizados para:
Generar control territorial mediante el miedo.
Intimidar actores políticos en contextos preelectorales.
Presionar disputas locales relacionadas con contratación u obras comunitarias.
La circulación de este material podría configurar delitos como amenaza, constreñimiento y posible concierto para delinquir, por lo que se hace urgente la intervención de las autoridades.
Llamado a las autoridades
Se solicita a la Policía Metropolitana de Barranquilla, a la Fiscalía General de la Nación y a la Unidad Nacional de Protección:
Verificar la autenticidad del panfleto.
Identificar a los responsables de su difusión.
Evaluar el nivel de riesgo de los ediles mencionados.
Activar esquemas de protección si es necesario.
La amenaza contra líderes comunitarios y representantes locales no solo pone en riesgo vidas humanas, sino que afecta directamente la democracia y la participación ciudadana en los territorios.
Este caso merece atención institucional para evitar que la intimidación se traduzca en hechos de violencia.