El Espacio Noticias | Especial Internacional
Equipos de rescate buscan a cientos de trabajadores que podrían estar atrapados en túneles de proyectos hidroeléctricos. Más de 90.000 personas han resultado afectadas.
Nepal enfrenta una de las peores tragedias naturales de su historia reciente. Seis días después de las devastadoras inundaciones y deslizamientos que golpearon la región del Himalaya, los equipos de emergencia continúan removiendo toneladas de barro, rocas y escombros en busca de sobrevivientes.
El último balance disponible este lunes eleva a 939 los muertos en Nepal, mientras 3.925 personas continúan desaparecidas.
A esta cifra se suman 16 muertos y 546 desaparecidos en el Tíbet chino, lo que eleva el balance conjunto de la tragedia a 955 fallecidos y 4.471 personas sin localizar.
La cifra, sin embargo, continúa cambiando mientras avanzan las labores de búsqueda y se restablecen las comunicaciones con las zonas más aisladas.
EL DESASTRE COMENZÓ EL 26 DE AGOSTO
La tragedia se desencadenó el miércoles 26 de agosto en la zona fronteriza entre Nepal y China.
Una enorme masa de agua, hielo, rocas y lodo descendió por los valles después de un colapso glaciar y arrasó comunidades, carreteras, puentes e instalaciones hidroeléctricas.
Uno de los ríos más afectados fue el Trishuli, cuyo nivel llegó a aumentar varios metros en cuestión de minutos.
La fuerza de la corriente arrastró personas, vehículos y estructuras enteras río abajo. Algunos cuerpos han sido encontrados a cientos de kilómetros de los lugares donde se produjo inicialmente la inundación.
EL DRAMA DE LOS TÚNELES
Uno de los principales focos de la operación de rescate se encuentra ahora bajo tierra.
Las autoridades han informado inicialmente de 933 trabajadores de proyectos hidroeléctricos que estaban desaparecidos. Posteriormente, con la actualización de los registros, la cifra correspondiente a trabajadores de estas instalaciones bajó a 639.
Muchos de ellos podrían encontrarse dentro de túneles que quedaron bloqueados por toneladas de lodo y rocas.
Los equipos de rescate están concentrados principalmente en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, donde varios proyectos hidroeléctricos resultaron gravemente afectados.
Entre los lugares donde se desarrollan operaciones se encuentran los complejos Trishuli 3A, Trishuli 3B y otros proyectos hidroeléctricos de la región.
Los soldados utilizan excavadoras, perforadoras, cámaras, equipos de oxígeno y explosivos controlados para intentar abrir los accesos.
La operación es extremadamente peligrosa porque el terreno continúa inestable.
UNA CARRERA CONTRA EL TIEMPO
El Ejército de Nepal informó que ya consiguió ingresar en algunos sectores de túneles y recuperar cuerpos.
Pero grandes cantidades de barro y rocas continúan bloqueando otros accesos.
Las autoridades reconocen que cada hora que pasa hace más difícil encontrar sobrevivientes, pero las operaciones continúan.
Más de 21.000 efectivos de las fuerzas de seguridad participan en las labores de búsqueda, rescate y asistencia.
También han llegado especialistas de India y China, particularmente expertos en rescate en túneles.
China ha desplegado más de 2.100 rescatistas en las zonas afectadas de su territorio y ha enviado maquinaria y equipos especializados.
MÁS DE 11.000 PERSONAS HAN SIDO RESCATADAS
A pesar de la magnitud de la tragedia, miles de personas han logrado ser evacuadas.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres informó que 11.379 personas han sido rescatadas en Nepal.
Los helicópteros han desempeñado un papel fundamental para llegar a comunidades que quedaron aisladas después de la destrucción de carreteras y puentes.
La Cruz Roja estima que más de 90.000 personas han resultado afectadas por el desastre.
EL PELIGRO TODAVÍA NO HA TERMINADO
La emergencia continúa.
Las lluvias, los deslizamientos y la inestabilidad de las montañas dificultan las operaciones.
Además, se han formado cuerpos de agua y lagos represados por los deslizamientos, lo que genera temor de nuevas inundaciones si alguna de estas barreras naturales colapsa.
En la zona del Tíbet, los equipos chinos han identificado más de 60 puntos con riesgo geológico, ocho de ellos considerados de alto peligro. Drones, radares y equipos de vigilancia están siendo utilizados para controlar la situación.
INFRAESTRUCTURA DEVASTADA
La tragedia no solo se mide en vidas humanas.
Las inundaciones destruyeron o dañaron gravemente carreteras, puentes, viviendas, hospitales, escuelas y centrales hidroeléctricas.
El sector energético recibió uno de los golpes más fuertes. Los daños en las instalaciones hidroeléctricas han dejado aproximadamente 10 % de la capacidad de generación eléctrica de Nepal fuera de servicio.
Más de 20.000 personas han quedado afectadas por cortes de electricidad en algunas zonas.
EL DRAMA TAMBIÉN SE EXTIENDE AL TÍBET
En el lado chino de la frontera, la situación también es crítica.
Las autoridades reportan 16 muertos y 546 desaparecidos en el condado de Gyirong, en el Tíbet.
Entre los desaparecidos hay 261 ciudadanos extranjeros procedentes de 23 países, según las autoridades chinas.
La destrucción también afectó una de las principales rutas comerciales entre China y Nepal.
EL CLIMA VUELVE A ESTAR EN EL CENTRO DEL DEBATE
La tragedia ha reabierto el debate sobre los efectos del calentamiento global en el Himalaya.
Los científicos llevan años advirtiendo que el aumento de las temperaturas está acelerando el retroceso de los glaciares y aumentando la inestabilidad de las montañas.
El colapso de hielo y roca que desencadenó esta inundación demuestra la vulnerabilidad de las poblaciones y de las grandes obras de infraestructura construidas en los valles del Himalaya.
LAS CIFRAS DE LA TRAGEDIA
Balance al 31 de agosto de 2026:
- 🇳🇵 939 muertos en Nepal
- 🇳🇵 3.925 desaparecidos en Nepal
- 🇨🇳 16 muertos en el Tíbet
- 🇨🇳 546 desaparecidos en el Tíbet
- 955 muertos en total
- 4.471 personas sin localizar
- 639 trabajadores de proyectos hidroeléctricos figuran actualmente entre los desaparecidos
- 11.379 personas rescatadas
- Más de 90.000 personas afectadas
- Más de 21.000 efectivos nepaleses movilizados
- Más de 2.100 rescatistas chinos desplegados
Las cifras continúan actualizándose porque las autoridades siguen encontrando cuerpos y corrigiendo los registros de personas desaparecidas.
UNA TRAGEDIA QUE TODAVÍA NO TERMINA
Mientras las familias buscan respuestas y esperan noticias de sus seres queridos, los equipos de emergencia continúan trabajando entre montañas de barro y estructuras destruidas.
En los túneles hidroeléctricos se concentra ahora una de las operaciones más delicadas.
Cada metro de tierra removido puede significar la posibilidad de encontrar a un sobreviviente o recuperar el cuerpo de una persona desaparecida.
Nepal todavía no ha podido establecer la dimensión definitiva de la tragedia.
Y mientras continúan las lluvias y permanecen inestables las montañas, el país enfrenta una segunda amenaza: que nuevos deslizamientos conviertan una catástrofe histórica en una emergencia todavía mayor.