El presidente llegó al departamento para ponerse al frente de la emergencia. Más de 50.000 hectáreas han sido afectadas, 2.660 productores están damnificados y 163.000 animales se encuentran en riesgo. El Gobierno anunció recursos, ayudas para el campo y una recompensa de hasta $50 millones por información que permita capturar a quienes estarían provocando los incendios.
El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, llegó este jueves al departamento del Tolima para ponerse al frente de la emergencia ocasionada por la ola de incendios forestales que ha devastado miles de hectáreas y provocado graves pérdidas ambientales, económicas y sociales.
El mandatario encabezó un Puesto de Mando Unificado (PMU) en el municipio de San Luis, donde se reunió con la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, autoridades locales, organismos de socorro y representantes de las instituciones encargadas de enfrentar la emergencia.
La visita presidencial se produjo en medio de un escenario que las autoridades califican como crítico. El balance presentado al término del PMU revela que más de 50.000 hectáreas han sido afectadas por los incendios, de las cuales cerca de 28.000 corresponden a áreas agropecuarias.
El impacto sobre el campo tolimense es considerable: 2.660 productores resultaron afectados, con pérdidas estimadas en alrededor de $134.000 millones. Además, unas 163.000 cabezas de animales están en riesgo debido a la destrucción de pastos y cultivos y a las dificultades para garantizarles alimentación y agua.
La emergencia afecta actualmente a 23 municipios y 507 veredas, llevando el problema mucho más allá de una contingencia ambiental y convirtiéndolo en una crisis que golpea directamente la economía rural y las condiciones de vida de miles de familias.
Una emergencia que se suma al terremoto
Durante el PMU también se presentó un panorama de las afectaciones ocasionadas por el terremoto registrado recientemente en el departamento.
Según el balance entregado por el presidente, 44 municipios han resultado afectados por el fenómeno sísmico, con 85 viviendas colapsadas, 3.212 averiadas y 3.776 afectaciones reportadas.
De esta manera, el Gobierno Nacional enfrenta en el Tolima dos emergencias simultáneas: una relacionada con el desastre ambiental provocado por los incendios y otra derivada del terremoto.
Ante esta situación, De La Espriella anunció que el Gobierno adoptará medidas extraordinarias para atender las consecuencias de ambas emergencias.
Calamidad pública para el Tolima
Una de las principales decisiones anunciadas por el jefe de Estado fue elevar la emergencia por los incendios a calamidad pública departamental.
La medida busca facilitar la movilización de recursos y la coordinación entre el Gobierno Nacional, las autoridades departamentales y municipales para responder a las necesidades de las comunidades afectadas.
El presidente también señaló que la emergencia económica decretada por el Gobierno permitirá atender las consecuencias del terremoto y avanzar en las medidas extraordinarias necesarias frente al desastre ambiental causado por los incendios.
El Gobierno no se quedará solamente en apagar las llamas
Uno de los mensajes centrales de la visita presidencial fue que la respuesta oficial no se limitará al control del fuego.
De La Espriella anunció un plan de recuperación ambiental, productiva y de seguridad para el Tolima, con el propósito de reconstruir la capacidad productiva de las zonas destruidas.
La estrategia contempla $7.000 millones para proyectos productivos, destinados a recuperar cultivos, unidades productivas y fuentes de ingreso afectadas por los incendios.
El Gobierno también anunció medidas de alivio financiero para los productores damnificados. Entre ellas está el congelamiento durante tres meses de la amortización de obligaciones de productores afectados, además de un programa de compra de cartera dirigido a pequeños y medianos productores.
La intención es evitar que las familias campesinas que perdieron sus cultivos o animales terminen, además, enfrentando una crisis financiera que les impida reconstruir sus actividades económicas.
Ayuda para los animales afectados
La emergencia también tiene una dimensión pecuaria.
Con 163.000 animales en riesgo, uno de los desafíos inmediatos es garantizar alimento y agua en las zonas donde el fuego destruyó pastizales y fuentes de abastecimiento.
Para atender esta situación, el Gobierno anunció el suministro de 5.000 toneladas de heno y 5.000 toneladas de arroz para la alimentación de los animales afectados.
La medida busca evitar que las pérdidas provocadas por los incendios se profundicen durante los próximos días.
343 subsidios para vivienda rural
La emergencia también dejó daños en viviendas de las comunidades rurales.
Dentro del paquete de medidas anunciado durante el PMU, el Gobierno informó la entrega de 343 subsidios para vivienda rural, con el propósito de atender a familias afectadas.
De acuerdo con el balance oficial, estas ayudas hacen parte de la estrategia integral de recuperación que pretende atender tanto las consecuencias inmediatas como las necesidades de reconstrucción.
“Tolima Verde Renace”
El presidente anunció además la creación del programa “Tolima Verde Renace”, una iniciativa que tendrá como objetivo recuperar los ecosistemas, los suelos y la productividad de las zonas afectadas.
La propuesta contempla la creación de una mesa de expertos con participación de capacidades técnicas, ambientales, académicas y productivas, para diseñar una estrategia de restauración y recuperación sostenible.
El planteamiento supone pasar de una respuesta de emergencia a una etapa de reconstrucción ambiental y económica.
La preocupación no es menor: la destrucción de bosques, cultivos y pastizales puede generar consecuencias que permanezcan durante años si no se adelantan procesos de restauración de los suelos y recuperación de las fuentes hídricas.
El otro frente: ¿quién está detrás de los incendios?
Pero durante su visita al Tolima el presidente también puso sobre la mesa un asunto de seguridad.
De La Espriella afirmó que el Gobierno cuenta con información e informes técnicos que apuntarían a que una parte importante de los incendios habría sido provocada por manos criminales.
La hipótesis de incendios intencionales ya había sido planteada por autoridades regionales. La gobernadora Adriana Matiz había denunciado la existencia de videos en los que aparecerían personas movilizándose en motocicletas y provocando incendios. También se ha señalado el posible uso de gasolina o acelerantes en algunos de los hechos.
Las autoridades investigan si detrás de algunas de las conflagraciones existe una estrategia criminal destinada a generar caos, afectar la producción rural o distraer la acción de la Fuerza Pública.
El presidente fue enfático en que, si se confirma la participación de estructuras criminales, estas serán perseguidas por el Estado.
Grupo élite para perseguir a los incendiarios
En ese sentido, De La Espriella ordenó la conformación inmediata de un grupo élite especial con capacidades de inteligencia, cuyo objetivo será identificar, perseguir y capturar a los responsables de provocar deliberadamente los incendios.
La decisión convierte la emergencia ambiental también en una prioridad de seguridad nacional.
El mandatario anunció además una recompensa de hasta $50 millones para quienes entreguen información que permita ubicar a los responsables de las conflagraciones.
La medida pretende incentivar la colaboración ciudadana y obtener información que permita establecer quiénes estarían detrás de los incendios provocados.
La advertencia presidencial
Desde el Tolima, el presidente lanzó un mensaje contundente a quienes, según las investigaciones preliminares, estarían utilizando el fuego para generar terror o afectar deliberadamente al departamento.
El Gobierno sostiene que no permitirá que la emergencia sea utilizada por estructuras criminales para expandir su control territorial o generar caos.
La posición presidencial coincide con las denuncias formuladas previamente por autoridades regionales, que han advertido sobre indicios de incendios provocados.
También se reforzará la atención en salud
La emergencia tiene además consecuencias sobre la salud pública.
El humo generado por los incendios puede aumentar los problemas respiratorios, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con condiciones preexistentes.
Dentro de las medidas anunciadas se contempla el fortalecimiento de la atención y vigilancia de las enfermedades respiratorias y otras afectaciones relacionadas con el humo y la contaminación producida por las conflagraciones.
El reto empieza cuando se apague el fuego
La visita de Abelardo De La Espriella al Tolima dejó claro que el desafío del Gobierno no termina con controlar las llamas.
El departamento tendrá que enfrentar la recuperación de miles de hectáreas de tierra, la reconstrucción de viviendas, la recuperación de cultivos y unidades productivas, la atención de los animales afectados y la restauración de ecosistemas destruidos.
A esto se suma la necesidad de determinar si detrás de parte de los incendios existe una estructura criminal y establecer responsabilidades judiciales.
Por eso, la estrategia anunciada por el Gobierno combina emergencia, recuperación económica, restauración ambiental y seguridad.
El Tolima enfrenta así una de las crisis más complejas de los últimos años. Y mientras los organismos de socorro continúan combatiendo el fuego, comienza una segunda batalla: reconstruir el campo, recuperar los ecosistemas y encontrar a quienes, según las autoridades, pudieron haber convertido el fuego en un instrumento criminal.
Las cifras de la emergencia
Más de 50.000 hectáreas afectadas.
Cerca de 28.000 hectáreas agropecuarias afectadas.
2.660 productores damnificados.
$134.000 millones en pérdidas estimadas.
163.000 animales en riesgo.
23 municipios y 507 veredas afectados por los incendios.
44 municipios afectados por el terremoto.
85 viviendas colapsadas.
3.212 viviendas averiadas.
3.776 afectaciones reportadas por el terremoto.
$7.000 millones anunciados para proyectos productivos.
343 subsidios para vivienda rural.
5.000 toneladas de heno y 5.000 toneladas de arroz para los animales.
Recompensa de hasta $50 millones y grupo élite para dar con los responsables
El Gobierno Nacional anunció una recompensa de hasta $50 millones por información que permita identificar, ubicar y capturar a quienes estarían detrás de los incendios provocados. Además, se conformará un grupo élite de inteligencia e investigación encargado de esclarecer el origen de las conflagraciones y llevar ante la justicia a los responsables.