Bogotá, 6 de junio de 2026. La Superintendencia Nacional de Salud ordenó la clausura de los servicios de cirugía plástica y estética, así como del servicio farmacéutico de la Clínica Láser Surgical, ubicada en Bogotá, luego de evidenciar que la institución incumplió una medida cautelar que le prohibía prestar atención médica hasta demostrar el cumplimiento de las condiciones de habilitación exigidas por la ley.
La decisión fue adoptada tras nuevas denuncias presentadas por ciudadanos ante la Supersalud, quienes alertaron sobre una posible reapertura irregular de los servicios médicos. Durante las verificaciones realizadas por la entidad, se constató que la clínica había reiniciado la prestación de servicios de cirugía plástica y estética, anestesia y farmacia, pese a que existía una orden vigente que impedía su funcionamiento hasta que se comprobara que cumplía con los estándares necesarios para garantizar la seguridad de los pacientes.
Según la Superintendencia, la institución registró novedades de apertura y oferta de servicios sin que se hubiera efectuado previamente la respectiva verificación por parte de la autoridad sanitaria, lo que constituye un incumplimiento directo de la medida cautelar impuesta.
Obstrucción a la labor de inspección
La situación se agravó durante una visita de inspección y vigilancia realizada el pasado 5 de junio por funcionarios de la Supersalud. De acuerdo con la entidad, fue necesario el acompañamiento de la Policía Nacional debido a que inicialmente no se permitió el ingreso de los funcionarios encargados de adelantar la diligencia.
La Superintendencia señaló que esta conducta representa una obstrucción a las funciones de inspección, vigilancia y control que ejerce sobre las instituciones prestadoras de servicios de salud.
Riesgo para los pacientes
La Supersalud advirtió que las irregularidades detectadas exponen a los pacientes a riesgos significativos, al incrementar la posibilidad de complicaciones médicas durante los procedimientos y comprometer incluso la vida de los usuarios por el incumplimiento de los estándares mínimos de calidad y seguridad exigidos para la prestación de servicios de salud.
Debido a la gravedad de los hallazgos, las irregularidades fueron catalogadas como críticas, por lo que la entidad asumirá competencia preferente para vigilar y verificar el cumplimiento de las medidas adoptadas.
Antecedentes de la medida
La medida cautelar inicial había sido impuesta el 29 de mayo de 2026, cuando la Superintendencia Nacional de Salud ordenó suspender la prestación de servicios de la clínica mientras se verificaban sus condiciones de habilitación.
La decisión se produjo tras la recepción de denuncias de al menos seis pacientes que reportaron presuntas irregularidades en la atención recibida, inconsistencias en registros clínicos, inconformidades con los resultados de procedimientos quirúrgicos y otros hallazgos que evidenciaban posibles riesgos para la seguridad de los usuarios.
Con esta nueva actuación, la Supersalud busca garantizar la protección de los pacientes y evitar que se continúen prestando servicios de salud sin el cumplimiento de los requisitos legales y técnicos exigidos para una atención segura.