La violencia irrumpe en el norte de Barranquilla: atentado armado deja un muerto, heridos y tres capturados

May 26, 2026

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Una mañana marcada por el tráfico habitual y la actividad comercial terminó convertida en una escena de tensión y pánico tras un atentado armado registrado en el norte de Barranquilla. Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y establecer responsabilidades.

Lo que para cientos de ciudadanos era una jornada normal de inicio de semana se transformó en minutos en una escena de caos. Disparos, personas buscando refugio y una fuerte movilización militar alteraron la tranquilidad del norte de Barranquilla luego de un atentado armado ocurrido en la carrera 43B con calle 84, una de las zonas de mayor movimiento comercial y vehicular de la ciudad.

Los hechos se registraron durante la mañana de este lunes, cuando hombres armados habrían llegado hasta las inmediaciones de una empresa de seguridad privada y se produjo un intercambio de disparos que generó momentos de angustia entre quienes se encontraban en el lugar.

Las primeras informaciones conocidas indican que el ataque habría estado dirigido presuntamente contra el empresario Raúl Montes, quien, según versiones preliminares, era acompañado por un esquema de protección. Sin embargo, las autoridades continúan adelantando las investigaciones correspondientes para determinar con precisión las circunstancias en que ocurrió el hecho y esclarecer las motivaciones detrás del atentado.

La respuesta de los organismos de seguridad derivó en una operación que permitió la captura de tres personas presuntamente relacionadas con la acción armada. En el procedimiento también fueron incautadas armas de fuego que ahora hacen parte del material probatorio recolectado por los investigadores.

Horas después de los hechos fue confirmada la muerte de Argenis Andrés Bonett Cardona, integrante de un esquema de seguridad y quien había resultado gravemente herido durante el intercambio de disparos. Además, otras personas lesionadas fueron trasladadas a centros asistenciales para recibir atención médica.

En medio de la reacción de las autoridades fueron capturadas tres personas presuntamente vinculadas con el atentado. Los reportes identifican a Joel Andrés Estor Gómez y Daniel de Jesús González Palma, además de un menor de edad cuya identidad permanece bajo reserva legal. Según la información conocida, dos de los capturados resultaron heridos durante el intercambio de disparos y permanecen bajo custodia mientras avanzan los procedimientos judiciales.

Mientras tanto, unidades de Policía Judicial y organismos de inteligencia mantienen labores de recopilación de pruebas, revisión de cámaras de seguridad y entrevistas para establecer si hubo más personas involucradas en el atentado y determinar si detrás del caso existe una estructura criminal organizada. El general Miguel Camelo Sánchez reveló que fueron incautados un fusil, una subametralladora y dos pistolas. “Como resultado de este hecho

Por ahora, las autoridades no han entregado una hipótesis oficial definitiva sobre los móviles del ataque. Sin embargo, el caso vuelve a poner en discusión las preocupaciones sobre hechos violentos que involucran armamento de alto poder en sectores urbanos de alta circulación.

La investigación continúa y se espera que en las próximas horas las autoridades entreguen nuevos detalles sobre uno de los episodios de seguridad que más impacto ha generado recientemente en Barranquilla.

Lluvia de comunicados tras atentado: antiguos aliados hoy cruzan acusaciones públicas

Pero mientras avanza la investigación oficial, la atención también se ha concentrado en los mensajes emitidos por quienes durante años estuvieron vinculados y hoy aparecen enfrentados públicamente.

Horas después del atentado, Raúl Montes, quien sería el presunto objetivo del ataque, difundió un comunicado a la opinión pública en el que responsabilizó públicamente a Jorge Luis Alfonso López, conocido como «El Gatico», y a otras personas como presuntos autores materiales e intelectuales de lo ocurrido. Montes señaló además que el ataque tendría relación con recientes declaraciones entregadas a medios de comunicación y denunció una supuesta persecución en su contra.

Sin embargo, poco después llegó la respuesta.

A través de otro comunicado público, Jorge Luis Alfonso López rechazó de manera categórica los señalamientos realizados por Montes y aseguró no tener relación con los hechos ocurridos en Barranquilla. En su pronunciamiento indicó que las acusaciones carecen de fundamento y sostuvo que serán las autoridades judiciales quienes determinen responsabilidades mediante las investigaciones correspondientes.

La respuesta también fue más allá de una simple negación. En el documento, López aseguró que en el pasado habría sido víctima de hechos relacionados con Montes y pidió evitar señalamientos anticipados que puedan afectar el debido proceso o generar estigmatizaciones.

Las declaraciones evidencian una confrontación que parece ir mucho más allá de lo ocurrido este lunes.

Quienes en otro momento fueron considerados cercanos, hoy mantienen una disputa pública que ha venido escalando mediante denuncias, entrevistas y señalamientos mutuos. El atentado registrado en Barranquilla parece haber agregado un nuevo episodio a una confrontación que, por ahora, no muestra señales de terminar.

Por ahora, entre las ráfagas de disparos que estremecieron al norte de Barranquilla y la avalancha de comunicados que siguió después continúa siendo materia de investigación: separar los hechos judiciales de las acusaciones públicas.

El desatino del presidente Petro?

Meses atrás, en medio de la discusión sobre seguridad y criminalidad en Barranquilla, el presidente Gustavo Petro respaldó las actuaciones contra varias empresas de vigilancia privada y lanzó fuertes cuestionamientos sobre posibles relaciones entre compañías de seguridad, sectores políticos y estructuras criminales. Las declaraciones provocaron una tormenta política y mediática inmediata.

El problema no está en investigar. «El Estado tiene la obligación de hacerlo cuando existan indicios o información que así lo ameriten. Nadie puede pretender que empresas, particulares o sectores económicos estén por encima de la ley. Lo que genera preocupación es otra cosa: convertir hipótesis, sospechas o procesos administrativos aún en discusión en sentencias públicas anticipadas». agrego un experto en empresas de seguridad.

El caso de Atenas Seguridad reabre ese debate. La empresa ha sostenido públicamente que fue objeto de una decisión que aún no se encontraba en firme y aseguró que la Superintendencia presentó como definitiva una medida que seguía siendo discutida mediante recursos legales. Además, afirmó que un fallo judicial de tutela protegió derechos relacionados con el buen nombre y la honra de la compañía, cuestionando la forma en que se divulgó la información.

Y ahora, tras el atentado ocurrido en Barranquilla, surge una pregunta que inevitablemente empieza a rondar el debate público: si existían amenazas, riesgos o advertencias previas, ¿se evaluaron correctamente las consecuencias de las decisiones adoptadas? ¿Se actuó únicamente bajo criterios técnicos y jurídicos o hubo factores externos que pudieron influir?

Hablamos con un abogado y esto nos dijo; «No se trata de afirmar conspiraciones ni de atribuir responsabilidades sin pruebas. Se trata de entender que el debido proceso existe precisamente para evitar que el poder del Estado se convierta en una herramienta de estigmatización.

La compañía había sido objeto de medidas adoptadas por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada dentro de procesos relacionados con presuntas irregularidades y verificaciones institucionales.

Según esa postura, la empresa habría sido objeto de una persecución institucional y las medidas tomadas se habrían basado en sospechas y señalamientos que, según afirman, no habrían sido plenamente demostrados judicialmente.

También se han formulado cuestionamientos alrededor de decisiones relacionadas con la capacidad operativa y el manejo del armamento de la compañía.

Algunas personas vinculadas al caso han señalado que limitar o retirar la capacidad de reacción de la empresa habría podido generar una situación de vulnerabilidad frente a amenazas que, según sostienen, ya eran conocidas.

Sin embargo, hasta el momento estas afirmaciones corresponden a denuncias y posiciones públicas expresadas por personas cercanas al caso y no existen decisiones judiciales conocidas que determinen responsabilidades o confirmen dichas acusaciones.

Una investigación abierta

Por ahora, las autoridades mantienen abiertas varias líneas investigativas para establecer si existían amenazas previas, identificar posibles estructuras detrás del atentado y determinar si existe alguna relación entre los hechos violentos ocurridos este lunes y las controversias que ya venían desarrollándose alrededor del caso.

Entre los disparos que estremecieron una de las zonas más transitadas de Barranquilla y la avalancha de comunicados que apareció después del ataque, la investigación apenas comienza.

Las respuestas, por ahora, continúan en manos de las autoridades.

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