Un ataque sicarial ocurrido la noche del martes 27 de enero en el sector Altos del Río, barrio Pinar del Río, jurisdicción del corregimiento de Juan Mina, en Barranquilla, dejó como resultado la muerte de Linda Eximirey Ordóñez Burbano, de 36 años, oriunda del municipio de Dagua, Valle del Cauca.
De acuerdo con la información preliminar, la víctima se encontraba en la parte externa de su vivienda cuando dos hombres que se movilizaban en una motocicleta llegaron al lugar. El parrillero descendió, sacó un arma de fuego y le disparó en repetidas ocasiones. Tras el ataque, los agresores huyeron. Ordóñez Burbano fue trasladada de urgencia al PASO El Pueblito, donde falleció minutos después debido a la gravedad de las heridas.
Las autoridades confirmaron que la mujer registraba cuatro anotaciones judiciales, tres por lesiones personales y una por ataque contra servidor público. En los registros oficiales también figura que era oriunda del Valle del Cauca.
No obstante, más allá de los antecedentes judiciales, investigadores y fuentes del sector señalan que la mujer era ampliamente conocida en Pinar del Río por su presunta participación en el negocio informal de venta de lotes y en rutas de cobro conocidas como cobradiarios, actividades que suelen estar asociadas a disputas territoriales y al control de economías ilegales.
Testimonios recabados indican que Ordóñez Burbano habría sido la cara visible de ese negocio para un grupo más amplio, además de manejar motocicletas destinadas a dichas actividades. Versiones de la comunidad señalan que habría recibido advertencias previas por conflictos internos relacionados con la venta y reventa de terrenos en la zona.
Dentro de las líneas de investigación que siguen las autoridades, fuentes del entorno criminal han señalado que la víctima habría mantenido una relación sentimental en el pasado con un hombre conocido con el alias de “El Negrito del Rubí”, señalado de manera preliminar de presuntamente liderar una estructura dedicada al cobro ilegal y al control de diversas economías ilícitas en el departamento del Atlántico. Esta información no ha sido confirmada oficialmente y forma parte del contexto que analizan los investigadores para establecer los posibles móviles del crimen.
Las autoridades también evalúan con fuerza la hipótesis de que el homicidio esté relacionado con disputas internas por el control de tierras y rutas de cobro, e incluso con la presunta venta de algunos lotes sin el consentimiento de supuestos socios, lo que habría podido desencadenar una represalia violenta.
De igual forma, no se descarta que el asesinato haga parte de una vendetta interna o de un mensaje dirigido contra la estructura criminal a la que, presuntamente, estaría vinculada la víctima, en un contexto donde los conflictos por economías ilegales suelen resolverse mediante la violencia.
Por ahora, las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer plenamente los hechos, identificar a los responsables y establecer los móviles del homicidio. Hasta el momento, no se han reportado capturas.