Pedro Enrique Ospino Cobo, conocido como alias ‘Balacho’, fue capturado el 13 de marzo de 2026 en el corregimiento de San Pedro, en La Guajira, durante un operativo denominado Operación Relámpago, en el que participaron unidades de la Policía Nacional.
De acuerdo con información difundida en redes sociales y registros públicos, en el procedimiento intervinieron la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL), los Comandos Jungla del ejército y agencias internacionales, quienes lograron la detención del presunto cabecilla sin que se registraran enfrentamientos armados.
Ospino Cobo es señalado por distintas investigaciones como una de las figuras criminales que durante años habría ejercido influencia en varias zonas de La Guajira y el Caribe colombiano, presuntamente vinculado a estructuras ilegales relacionadas con contrabando, sicariato y control territorial.
Según el material divulgado por el periodista investigativo Sandotelli, la estructura de alias ‘Balacho’ se habría consolidado en un entorno criminal en el que también fueron mencionados nombres como Marquitos Figueroa y el exgobernador Kiko Gómez, figuras que durante años han sido asociadas a investigaciones judiciales en la región.
El contenido señala que el grupo criminal habría estado relacionado con hechos violentos ocurridos durante varias décadas, incluyendo homicidios selectivos, control de rutas de combustible ilegal y presunta intimidación a opositores políticos y líderes regionales.
En el mismo relato se mencionan al menos 131 casos documentados de violencia, aunque algunas versiones citadas hablan de cifras que podrían superar los 200 hechos. De acuerdo con reportajes publicados por el medio investigativo La Nueva Prensa, dirigido por el periodista Gonzalo Guillén, Ospino Cobo ha sido señalado en distintos expedientes relacionados con redes criminales que operaron en La Guajira durante varias décadas.
También se menciona que en el pasado existieron varias investigaciones penales contra Ospino Cobo que habrían sido archivadas, incluso con denuncias de posibles irregularidades dentro del sistema judicial.
Historial de alias «Balacho»
En 2015 fue detenido en Venezuela, pero en 2018 recuperó la libertad por vencimiento de términos, situación que le permitió regresar a La Guajira.
Tras su salida de prisión, distintas versiones indican que el presunto cabecilla habría retomado influencia en sectores criminales de la región. Se habla de actividades de narcotráfico y de sus nexos con los Pachencas y clan del Golfo. Así como servicios de sicariatos en la Guajira y César.
Con su reciente captura, las autoridades buscaban determinar el alcance real de la estructura que presuntamente dirige y establecer responsabilidades en los hechos investigados.
Analistas de la región señalan que la detención de un líder criminal no siempre implica la desaparición de la organización, por lo que ahora el reto de las autoridades será identificar a quienes podrían continuar operando dentro de esa red.
Liberación de alias ‘Balacho’ tras operativo en La Guajira genera interrogantes
La reciente detención de alias ‘Balacho’, en el departamento de La Guajira volvió a generar controversia luego de que el señalado cabecilla quedara nuevamente en libertad horas después del procedimiento.
Entre los argumentos expuestos de manera preliminar estaría que la orden de captura contra Ospino Cobo no se encontraba vigente al momento del operativo, lo que habría impedido su retención.
De acuerdo con versiones extraoficiales conocidas, las armas que portaban las personas que lo acompañaban estarían registradas a nombre de una empresa de seguridad privada, lo que también habría sido tenido en cuenta durante la verificación realizada por las autoridades.
Hasta el momento no se ha informado públicamente el nombre de la empresa de seguridad, ni se han entregado mayores detalles sobre los permisos o registros de dichas armas.
La falta de información oficial ha despertado interrogantes en distintos sectores de La Guajira, donde incluso circulan versiones sobre la posible existencia de empresas de seguridad utilizadas como fachada, un aspecto que, según voces regionales, debería ser objeto de investigación por parte de las autoridades.